Inflación en ascenso: Bolivia tiene el reto de una nueva disciplina fiscal y equilibrio monetario

Para resolver la inflación, Bolivia necesita lograr equilibrio fiscal y disciplina monetaria, evitando que el BCB continúe funcionando como un rescate para el déficit del Estado, según especialistas
La inflación en Bolivia sigue un curso ascendente, lo que ha generado preocupaciones sobre la estabilidad económica del país. En enero de 2025, la inflación mensual alcanzó el 1,95%, con una tasa interanual de 12,03%, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), situación que es observada por especialistas como Carlos Aranda, economista del Centro de Estudios Populi.
Según su análisis, la inflación es un fenómeno que afecta el poder adquisitivo del boliviano, ya que implica un aumento continuo en los precios, esto es resultado de que el valor de la moneda nacional disminuye, es decir, “la inflación es, en realidad, una pérdida del valor de la moneda y su efecto es la subida de precios”.
Aranda también aclara que la inflación no es causada por un aumento específico en los precios de determinados bienes, como el de la carne de res, sino que es consecuencia de una mala gestión por parte del Banco Central de Bolivia (BCB) de la moneda nacional, lo que ocasiona una subida -generalizada- de precios.
Para el economista, la situación inflacionaria en Bolivia refleja un problema estructural: la indisciplina fiscal y su financiamiento por parte del BCB, temas que necesitan una atención especial.
En esta línea, el analista financiero Jaime Dunn también consideró que la inflación se enfoca en el tema monetario y hay diversos factores entre los que se incluye los costos de importación de insumos que se requieren para apuntalar la labor del aparato productivo. “Claramente, la inflación este año va ser de dos dígitos a mitad de año”, advirtió.
Si analizamos el PGE 2025, se observa que la emisión creciente de dinero sin respaldo adecuado, por parte del BCB, seguira siendo una práctica recurrente debido a las necesidades de financiamiento del sector público que enfrenta dificultades para financiarse en los mercados internacionales de deuda. Esta tendencia podría agravarse en los próximos años, reflejando patrones históricos de inflación en el país, según el reporte de Populi.
“La base monetaria ha experimentado un incremento sostenido, con una aceleración a partir de inicios de 2023”, afirma Aranda. Este aumento en la oferta de dinero se ha respaldado principalmente con "credito al sector público no financiero", que ahora representa el 70% del activo del Banco Central, lo que evidencia que el déficit fiscal persistente ha sido el determinante principal de la emisión monetaria. También se advierte que este tipo de financiamiento es insostenible, y que la solución radica en la estabilidad fiscal y la disciplina monetaria.
De acuerdo con el director del INE, Humberto Arandia, la mitad de la inflación registrada en enero de 2025 se debe a cinco productos clave: carne de res, carne de pollo, transporte en minibús, tomate y útiles escolares.
Por su parte, el presidente del Colegio de Economistas de Tarija, Fernando Romero, advierte que el país ha alcanzado el tercer lugar en la región en cuanto a inflación, con cifras históricas que colocan a Bolivia en una situación económica difícil.
“Con una inflación del 1,95% mensual y una interanual del 12,03% a enero de 2025, ya hemos logrado el 26% de la meta gubernamental para este año”, destaca Romero. Si la tendencia continúa, se estima que la inflación alcanzará al menos el 12% anual en 2025, lo que representa un desafío para la economía boliviana.
A pesar de los esfuerzos del Gobierno para controlar la inflación mediante medidas coyunturales, como la restricción a la exportación de productos clave como es el caso de la carne de res, Romero consideró que estas políticas pueden resultar contraproducentes: “mientras se apliquen políticas económicas coyunturales y no estructurales, los resultados serán efímeros y hasta negativos”.
Además, el Estado se enfrenta a un escenario complejo debido a las proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) y las agencias calificadoras como Fitch Ratings, que han señalado la gravedad de la situación inflacionaria en Bolivia.
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 18/02/2025