Industria Farmacéutica boliviana en la encrucijada

La industria farmacéutica boliviana se encuentra en un momento crucial, enfrentando desafíos significativos como la escasez de dólares, el impacto persistente de la pandemia de COVID-19 y la necesidad de adaptarse a la creación de la Empresa Pública Productiva Laboratorio Industria Farmacéutica Boliviana (LIFAB).
En una entrevista exclusiva, Josip Lino Eguino, gerente general de CIFABOL, ofrece una visión profunda del panorama actual, abordando temas clave y las perspectivas futuras para la industria farmacéutica en Bolivia.
Escasez de dólares y sobrecostos productivos
La escasez de dólares es uno de los principales problemas que enfrenta la industria farmacéutica boliviana. “Enfrentamos un contexto desafiante y complicado. La coyuntura económica y la escasez de dólares nos afectaron como sector. Esto ha generado sobrecostos productivos”, afirma Lino Eguino.
Esta situación ha impactado directamente en los costos de producción y ha generado sobrecostos que superan el 50%, 60% y hasta el 70% en la importación de materias primas, logística y transporte. “La escasez de dólares ha impactado de manera directa en nuestros costos productivos. Pagamos más por lo que importamos, porque los pagos son a proveedores del exterior y se los hace en dólares”, explica el gerente general de CIFABOL.
Medidas para mitigar la crisis
Ante esta problemática, CIFABOL ha tomado diversas medidas para mitigar los efectos de la escasez de dólares y garantizar el abastecimiento de medicamentos. “La primera medida ha sido visibilizar el problema y que el Gobierno sepa que la crisis económica por escasez de dólares afecta de manera directa a la industria farmacéutica nacional”, señala Lino Eguino.
Además, se han generado espacios de reunión con el Gobierno nacional para encontrar soluciones, se ha logrado un acceso limitado a divisas a través del Banco Unión y se ha aprobado un decreto supremo que reduce el arancel a cero para la importación de materias primas. “Si bien todos fueron paliativos y no tenemos una solución definitiva, consideramos que debemos seguir trabajando en estos temas con el gobierno nacional”, afirma el representante sectorial.
Impacto de la pandemia y fortalecimiento de la producción nacional
La pandemia de COVID-19 también ha representado un desafío para la industria farmacéutica boliviana. “La pandemia de la Covid-19 ha sido uno de los desafíos más grandes que hemos enfrentado en la existencia de la industria farmacéutica”, reconoce el entrevistado.
Sin embargo, la industria ha demostrado estar a la altura, manteniendo la oferta de medicamentos y adaptando la producción a las nuevas demandas. “Creemos que hemos estado a la altura, hemos mantenido nuestra oferta, hemos mejorado y producido esos medicamentos. Pero, la pandemia nos ha mostrado que tenemos que estar mejor preparados, más fortalecidos y desarrollarnos más como industria”, reflexiona el directivo de CIFABOL.
Para el futuro, CIFABOL propone fortalecer la producción nacional de medicamentos, ampliar la oferta y promover el “Hecho en Bolivia” para el sector farmacéutico. “La industria nacional produce medicamentos de calidad, seguros y eficaces, que se pueden comprobar con la producción local y consideramos que, si el gobierno desarrolla en conjunto, con nuestro sector, una política industrial farmacéutica que tenga incentivos a la producción local y que promueva el “Hecho en Bolivia” para el sector de medicamentos, podemos encontrar un fortalecimiento de nuestro sector, precisamente en el marco de una sustitución de importación”, propone Josip Lino.
Complementación público-privada y desafíos a largo plazo
En cuanto a la relación entre el sector público y privado, CIFABOL propone una complementación productiva con LIFAB, la empresa pública de medicamentos. “Hemos planteado al gobierno entrar en una complementación productiva, es decir que, esta iniciativa pública pueda producir por un lado ingredientes farmacéuticos activos, que es la materia prima que importamos para la producción de medicamentos en el país”, sugiere Lino Eguino.
A largo plazo, la industria farmacéutica boliviana tiene como objetivo ampliar su oferta, producir medicamentos oncológicos y lograr una producción cercana al 80% o 90% de los medicamentos que se requieren a nivel nacional. “Tenemos capacidad productiva ociosa que queremos utilizar, tenemos conocimiento, tecnología, pero necesitamos la ayuda del gobierno para ampliar nuestra oferta”, concluye Josip Lino.
La meta de CIFABOL para el Bicentenario es fortalecer la producción de medicamentos en el país, lograr una producción sostenible y garantizar el acceso de los bolivianos a medicamentos de calidad. “Como compromiso buscamos que se fortalezca la producción de medicamentos en el país, esa es nuestra principal meta, que nuestras industrias se fortalezcan, se sigan desarrollando y que podamos trabajar con el Gobierno nacional en conjunto para tener una producción sostenible y fortalecida en el tiempo. Es necesario que los bolivianos tengan acceso a esos medicamentos de calidad y la industria farmacéutica tiene ese compromiso”, concluye Josip Lino Eguino.
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 10/03/2025