España se consolida como el gran trampolín de las multilatinas hacia el mundo

Publicado el 18 feb 26 - 12:00 AM UTC.
España se consolida como el gran trampolín de las multilatinas hacia el mundo
España se consolida como el gran trampolín de las multilatinas hacia el mundo

En un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas, reconfiguración de cadenas globales de valor y una creciente competencia por atraer capital estratégico, España emerge como la principal plataforma europea —y la segunda a nivel mundial tras Estados Unidos— para la expansión internacional de las empresas latinoamericanas.

Así lo confirma el estudio “España como economía trampolín de inversiones en Iberoamérica”, elaborado por el Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica (CEAPI) junto al Instituto Complutense de Estudios Internacionales (ICEI), basado en el análisis de más de 54 millones de datos empresariales.


El informe no solo revisa los flujos tradicionales de Inversión Extranjera Directa (IED), sino que profundiza en la arquitectura real de las cadenas de propiedad empresarial, revelando cómo numerosas compañías latinoamericanas utilizan España como país de tránsito para proyectarse hacia terceros mercados, especialmente en Oriente Medio y Asia-Pacífico.


De receptor histórico a plataforma estratégica

España ha desempeñado históricamente un papel central en la relación económica entre Europa y América Latina. En 2023, el 52% de la IED europea que llegó a Latinoamérica tuvo origen en España, mientras que aproximadamente el 61% de la inversión latinoamericana dirigida a Europa se canalizó a través del mercado español.


Estos datos consolidan a España como la principal puerta de entrada de las multilatinas al espacio europeo. Sin embargo, el fenómeno va más allá de la simple recepción de capital: el país se ha convertido en un nodo de tránsito bidireccional que conecta América Latina con economías desarrolladas y emergentes.


La fortaleza institucional, la afinidad cultural, la seguridad jurídica y la capacidad logística explican esta posición. España cuenta con una de las redes ferroviarias de alta velocidad más extensas de Europa —más de 3.100 kilómetros— y un sistema portuario que movilizó 557,8 millones de toneladas en 2024.


Este ecosistema, junto con una arquitectura institucional colaborativa y un modelo público-privado consolidado, ha generado un entorno atractivo para capitales globales.


El auge de las multilatinas

El estudio evidencia el notable crecimiento de la IED latinoamericana en las últimas dos décadas. El stock de inversión emitida desde América Latina pasó de 53.170 millones de dólares en el año 2000 a más de 927.752 millones en 2024, multiplicándose por dieciséis en apenas veinte años.


Brasil, México, Chile, Colombia y Argentina concentran más del 80% de esa inversión, mientras que Europa se mantiene como uno de los destinos prioritarios. Dentro del continente europeo, cinco países —España, Luxemburgo, Austria, Reino Unido y Países Bajos— concentran cerca del 90% del stock de IED latinoamericana, con España desempeñando un papel central como plataforma de expansión.


El informe también destaca el fenómeno de las cadenas de propiedad internacionales. De las 26.987 matrices latinoamericanas identificadas con actividad exterior, el 87% de las cadenas cuentan con una sola filial extranjera, mientras que Panamá y Uruguay presentan una mayor complejidad estructural, evidenciando su rol como posibles economías trampolín.


Este enfoque microeconómico, basado en la base de datos ORBIS de Moody’s, permite comprender no solo hacia dónde fluye el capital, sino cómo se estructura y a través de qué jurisdicciones transita.


España en la nueva geoeconomía

Más allá de las cifras, el estudio reivindica el papel del empresariado como actor estructural de la integración iberoamericana. En palabras de Núria Vilanova, presidenta de CEAPI, fortalecer el ecosistema de empresas multiberoamericanas será decisivo para afrontar los retos de la nueva geoeconomía internacional.


España figura hoy entre los diez mayores emisores globales de IED, mientras América Latina representa cerca del 40% de la inversión anual española desde 2013. A su vez, México ha superado a Brasil como principal receptor de capital español en la región, reforzando la hipótesis de que parte de esos flujos responden a estrategias de expansión regional.


El patrón sectorial confirma una transformación estructural: las inversiones latinoamericanas en el exterior se orientan cada vez más hacia proyectos de mayor valor agregado, vinculados a la transición energética y tecnológica global.


Un modelo replicable

El estudio concluye que el rol de España como economía trampolín no es un fenómeno coyuntural, sino una configuración estructural sustentada en ventajas sistémicas: proximidad cultural, marco jurídico estable, infraestructura avanzada y una red empresarial históricamente interconectada.


En un mundo donde la inversión se mueve no solo por rentabilidad, sino por arquitectura institucional y confianza estratégica, España ha logrado posicionarse como el puente natural entre América Latina, Europa y los nuevos polos de crecimiento global.


Para Iberoamérica, el desafío ahora es transformar esta condición en una estrategia compartida que potencie la consolidación de empresas verdaderamente multiberoamericanas, capaces de competir en la economía del siglo XXI.


Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 18/02/2026