Dueños de la ley

El ciudadano acude a la justicia para buscar protección. El delincuente compra protección para eludirla. Cuando ambos llegan a la misma oficina y el segundo tiene asegurado el resultado, la ley ha sido secuestrada. Tiene dueños. Sigue escrita en los códigos, pero obedece a quien paga por torcerla.
Columna de opinión: Por Johnny Nogales Viruez · Última actualización 05/10/2026
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