Cainco advierte que insistir en ajustes salariales sin productividad ni diálogo solo agrava la informalidad

En medio de la negociaciones que llevan adelante el Gobierno y la COB por el incremento salarial, desde la entidad empresarial consideran que no se puede seguir legislando el trabajo del futuro con lógicas del pasado, por lo que elevan un planteamiento al Gobierno
La Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco) alertó este lunes que la insistencia del Gobierno en decretar incrementos salariales sin respaldo en la productividad ni espacio para el diálogo con el empresariado está agravando la informalidad laboral en Bolivia, según reza el comunicado que fue remitido a Nueva Economía.
El reporte se da en un escenario en el que la Central Obrera Boliviana (COB) y el Gobierno nacional mantienen negociaciones en torno al aumento salarial.El pliego petitorio cobista para este 2025 solicita un incremento de 20% al haber básico y 15% al salario mínimo nacional.
"Más del 80% de los bolivianos trabaja en la informalidad, sin protección ni representación real", señala la institución y cuestiona así la práctica reiterada de anunciar ajustes salariales cada 1 de mayo sin un análisis integral de la situación económica del país.
"Aplicar recetas del pasado no solo es ineficaz, es irresponsable", advierte Cainco, subrayando que las condiciones actuales —con reservas internacionales disminuidas, déficit fiscal persistente e inversión estancada— requieren una visión moderna y sostenible del trabajo.
La entidad cruceña remarcó que el verdadero debate laboral en Bolivia no debería centrarse únicamente en el monto del salario, sino en una transformación estructural del modelo laboral, pidiendo dejar atrás las decisiones unilaterales que ignoran las condiciones reales del mercado.
Propuesta al Gobierno
En este sentido, el empresariado sugiere una agenda concreta que parte por congelar los salarios en el sector público —con excepción de salud, seguridad y educación— como una medida urgente para contener el déficit fiscal y para evitar presiones adicionales sobre las finanzas estatales y, al mismo tiempo, a evitar el efecto dominó que este tipo de ajustes genera sobre el sector privado.
En el ámbito privado, Cainco propone habilitar la negociación salarial sectorial basada en datos objetivos, en lugar de decretos generalizados que afectan de manera desigual a las distintas industrias. Además, plantea congelar el salario mínimo nacional, al considerar que su incremento ha tenido efectos adversos sobre el empleo formal.
“No podemos seguir legislando el trabajo del futuro con lógicas del pasado”, enfatiza el comunicado, en el que se destaca que la rigidez en las políticas salariales ha empujado a muchas empresas a la informalidad o al cierre definitivo.
Asimismo, Cainco insiste en la instalación urgente de una mesa nacional tripartita —compuesta por Estado, trabajadores y empleadores— que permita diseñar una política laboral moderna, inclusiva y basada en el consenso y en estímulos reales a la contratación formal, con especial énfasis en los jóvenes y mujeres, dos de los sectores más golpeados por la precariedad laboral.
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 22/04/2025