Martes , 20 febrero 2018
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Empresariado nacional, poco optimista sobre la economía 2018

El sector empresario boliviano no es muy optimista respecto al comportamiento de la economía en 2018. Estima que las condiciones serán similares a las de la gestión pasada.

“La tendencia muestra que no será diferente al 2017 por falta de una política de incentivo para la inversión privada e inversión externa, encontrándonos estancados y acercándonos cada vez a una crisis más latente”, explicó Marco Antonio Salinas, presidente de la Cámara Nacional de Comercio.

El Presupuesto Nacional 2018 prevé un déficit fiscal del 8% y un crecimiento en torno al 4%, sin perspectivas de que se revierta la extrema dependencia de los precios de las materias primas, esencialmente gas y minerales, ni el contrabando que afecta a la industria nacional y al comercio formal y tampoco el asedio tributario a la empresa privada.

Horacio Villegas, presidente de Cámara Nacional de Industrias intuye que el año que comienza estará signado por el tema político al constituir un período pre electoral con previsibles efectos negativos sobre la economía de las empresas, en un contexto donde los mercados no muestran crecimiento.

“La incertidumbre es mayor cuando se anuncian normas impositivas dirigidas al sector productor y comercio. Vamos a seguir creciendo, pero la desaceleración continúa. No hay nada estructural que diga que vamos a cambiar, parece que vamos a seguir desacelerando, por ello las expectativas no son optimistas para el sector industrial”, subrayó Villegas.

Mario Valori, asesor del Directorio de la Cámara Nacional de Exportadores de Bolivia (CANEB) muestra también su escepticismo pues considera que el sector no podrá revertir la balanza comercial negativa mientras no sea considerado como estratégico dentro de la economía nacional.

“Este año se decidirá si continua o no el Sistema Generalizado de Preferencias arancelarias (SGP) con Estados Unidos, que significa 100 millones de dólares en exportaciones y su efecto en 100 empresas en Bolivia, y también el SGP con la Unión Europea cuya continuidad también se discutirá”, remarcó.

Por su parte, el Gobierno a través del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas señala en el Presupuesto General del Estado (PGE) 2018 la proyección de un crecimiento económico de 4,7% y un déficit fiscal de 8,32%, una tasa de inflación de 4,49% y un mayor endeudamiento público.

Jorge Arias, presidente de Cámara de Industria Comercio y Servicios de Santa Cruz (CAINCO) opina que para tener mejor índice de crecimiento en nuevo año se debe introducir el uso racional de la biotecnología, el mejor aprovechamiento de uso de suelo, la apertura de nuevos mercados y por último los incentivos a un programa de vinculación de la tecnología.

Propuso crecer en un mínimo del 7% para absorber la mano de obra con 50.000 fuentes de trabajo, apoyar la industrialización de los hidrocarburos con la producción de alcohol etílico, elevar el área de la superficie cultivada y aprovechar de mejor manera los puertos de exportación.

Gary Rodríguez, gerente General del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) considera que se debe generar espacios de exportación para crecer más, invertir más, generar más empleo y mayor movimiento económico y desarrollo social.

Sostiene que la dinamización de la economía pasa por el uso pleno de la biotecnología que ayudará no solo a consagrar la soberanía alimentaria sino a generar más excedentes para convertir a Bolivia en un país exportador de alimentos, situación que debería ser acompañada por una política expansiva de mercados.

Edilberto Osinaga, gerente general de la CAO, teme un incremento mínimo de la superficie cultivada lo que en la práctica representaría un virtual estancamiento del sector. “Nuestra expectativa de crecimiento es bajísima. Debemos entender que si tenemos buen clima, la producción va a ser del 3%, pero si tenemos un clima desfavorable nuevamente estaríamos perjudicados y no queremos seguir estancados”, explicó el ejecutivo de la CAO.

En medio de ello, ha significado un alivio para el sector productivo cruceño los acuerdos con las autoridades para liberar las exportaciones, permitir el uso de cultivos transgénicos, para redefinir los parámetros de verificación de la Función Económica Social (FES) y para acelerar el proceso de construcción de Puerto Busch le proporcionan mayor certidumbre a la actividad productiva de los empresario. Todo dependerá de la celeridad con que los acuerdos se implementen.

acerca Juseline Duran

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