Miércoles , 28 junio 2017
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Santa Cruz viabiliza su desarrollo económico

Santa Cruz va por más. El anuncio de nuevos proyectos busca más desarrollo económico. Trabajan para consolidarse en el centro económico e industrial del país. La región aporta significativamente al Producto Interno Bruto nacional. La producción agrícola y ganadera cubre la demanda boliviana, y se exporta productos elaborados a países del mundo.

La coordinación empresarial gravita fuertemente en el desarrollo económico de la región. Empresarios de los diferentes sectores productivos de Santa Cruz hicieron conocer sus propuestas en la Mesa Redonda organizada por Nueva Economía con apoyo de la Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz. El sector público se subió al carro del sector privado, y se espera que la alianza público-privada viabilice mayor desarrollo del departamento. El presidente Evo Morales está en Santa Cruz y hay expectativa por lo anuncios que realice este 24 de septiembre, conmemorando los 203 años de su gesta libertaria. Centro económico Gabriel Dabdub, presidente de la FEPSC, sostiene que Santa Cruz es el crisol de la Bolivia cosmopolita, en el que convergen todas las nacionalidades del país y conviven con otras migraciones externas. Esa mezcla de nacionalidades conforma el motor del desarrollo industrial, productivo y cultural, a través de la institucionalidad productiva. De acuerdo a datos estadísticos, el 2012, la región repuntó de 27,1%, en 2011, a 28,3%, pero aún tiene que recorrer mucho camino para llegar al 30,5% del 2008, en su participación del Producto Interno Bruto (PIB) nacional. Las inversiones de corto y largo plazo apuntan a que la región consolide su aporte a la economía nacional. El año pasado, el PIB boliviano cerró con $us 26.846 millones, el aporte del departamento alcanzó a $us 6.748 millones. El crecimiento del PIB de Santa Cruz para este año estará en el orden del 8,6%, superior al 5,7% del año pasado. La participación de los diferentes sectores estaría distribuida de la siguiente manera: con 42,2% el agropecuario, 38% la industria manufacturera y 35% los servicios básicos. Además tiene el 74% de la superficie cultivada, 2,4 millones de hectáreas, y produce 12 millones de toneladas en alimentos, cuya producción ocupa el 80% del mercado nacional. Planteamientos Asimismo, la Federación y otras instituciones presentaron sus planteamientos al vicepresidente del Estado Plurinacional, cuyo fin es aumentar la producción de alimentos y alcanzar los 45 millones de toneladas, previo crecimiento del área cultivada, que deberá ser con innovación y riego. La logística es importante en la meta que se plantean la Federación y las diferentes instituciones; y deben encarar varios proyectos para alcanzar este objetivo. Uno de ellos es la propuesta Rosita. La generación de energía eléctrica a través de la biomasa, para aprovechar el bagazo, debe ser tomada muy en cuenta. Pero también el tema de la tenencia de la tierra es importante para el sector productivo. Del total, solo el 1% estaría en manos de pequeños y medianos productores, y consideran los empresarios que es fundamental trabajar en una ley que penalice los avasallamientos. El trabajo privado debe ser acompañado por las instituciones públicas para acelerar las acciones a favor del departamento cruceño. Por esto piden señales claras al INRA, SENASAG y a la entidad encargada de la fiscalización de sustancias controladas, para encarar trabajos conjuntos. Y un primer planteamiento del sector privado es generar una base de datos que esté interconectada entre las instituciones, cuyo accionar reflejará mayor transparencia en la parte operativa. Por su parte, Edilberto Osinaga, gerente general de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), señaló que los datos sobre el sector agropecuario establecen que 2/3 de los alimentos se producen en Santa Cruz y que esta actividad emplea al 24% de la población económicamente activa (PEA). El sector sintió los efectos de la restricción a la exportación, pero señalan que son autónomos en muchos otros rubros que tienen alto valor en la agroindustria, a excepción del trigo. La producción de diversos artículos agrícolas, incluso hortalizas y frutas, cubrió la demanda del mercado nacional. “La diversificación productiva es muy amplia. La producción de frutas, hortalizas y verduras, además de productos pecuarios, como carne de cerdo, de res, de pollo, huevos y leche, experimenta un crecimiento sostenido. Y la producción de peces, avestruces, entre otros, muestra un horizonte positivo, y existen grandes oportunidades para incrementar las exportaciones; falta solo ajustar al sector público en temas de control y autorización”, añadió Osinaga. Pero el sector lamenta que, por ejemplo, en el sector avícola no haya incentivos a la producción, cuya situación afectó a los resultados finales; otra preocupación del empresariado está referida a la falta de rotación de las superficies cultivadas, en especial en la torta de soya y otros productos; la situación adversa obligó al empresariado a rebajar su producción anual y la venta de pollo. Para el sector existen muchos obstáculos, como la seguridad jurídica, la restricción al uso de la biotecnología, la ausencia de una adecuada política exterior, una buena infraestructura vial, el lento desarrollo de la industrialización de los recursos naturales para dar mayor valor agregado y la ausencia de compromiso de los servicios estatales relacionados con la actividad económica.  Proyecto agroproductivo cruceño Por su parte, José Luis Landivar, presidente del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), dijo que es imperioso realizar una evaluación del modelo agroexportador cruceño para ver cómo se puede llegar a una mayor productividad y competitividad, y crecer en el tiempo. “Comparto plenamente con el artículo escrito por el gerente del IBCE, Gary Rodríguez, titulado Santa Cruz: tierra bendita de Dios, en el entendido que Santa Cruz tiene un área de producción de 37 millones de hectáreas de los cuales solo utilizamos casi 2,5 millones de hectáreas, aún así producimos el 70% de los alimentos que se consumen en nuestro país. Tenemos remanente para poder exportar”, mencionó Landivar. Son muy pocos los países que tienen ese potencial agrícola, pero de utilizarlo habría la posibilidad de ampliar la frontera con más productos, que en su mayoría son naturales. Actualmente, hay dos campañas por año, pero con el uso de más tierras la cifra podría crecer hasta 3 por año, y encarar una verdadera producción sostenida para asegurar alimentos para los bolivianos. Para lograr esa meta es vital proteger la riqueza forestal de las quemas indiscriminadas y evitar la invasión de las reservas naturales, cuya acción impedirá la deforestación ilegal, y que se le quite a Santa Cruz su pulmón. Los empresarios están empeñados en cuidar la riqueza natural que posee la región. En los últimos 10 años, las exportaciones crecieron cinco veces más, es decir de $us 590 millones, en 2003, a $us 3.012 millones en 2013. La región avanza, y experimenta un crecimiento promedio de 8%. A pesar de ello tiene muchos retos por delante, y de no solucionarlos, puede afectar al conjunto de las actividades económicas. La logística es importante para el sector productivo, ya que involucra a varios sectores, como el uso de los puertos soberanos, el transporte ferroviario, vial y fluvial; que no pasa solo por mejorar las unidades en servicio, sino va más allá, mejorar el flujo en las tres áreas. Además se suman otras necesidades, como la provisión de gas a los centros productivos, cuyo insumo motivará a los empresarios a expandir sus industrias e invertir en nuevos negocios. Pero no solo el beneficio llegará al sector privado, también a las empresas públicas. Para alcanzar un mayor desempeño económico sugieren analizar el proyecto agro productivo cruceño, con el objetivo de potenciarlo, y en la medida de las necesidades asignarle recursos; los sectores pueden jugar un rol importante. Por esta razón, reconocen que es prioridad trabajar y elaborar una agenda de mediano y largo plazo con el gobierno.  Un modelo exportador Entre tanto, Wilfredo Rojo, presidente de la Cámara Departamental de Exportadores, expresó su preocupación sobre el futuro de Bolivia al indicar que si no se cambia la estrategia de desarrollo que tiene el Gobierno con respecto al 2025, no se podrá producir los 45 millones de toneladas. “Es imperioso el cambio de la matriz de desarrollo o de lo contrario no se podrá llevar adelante” los proyectos productivos. Informó que se logró un crecimiento de 3% en el área cultivada, porcentaje precario si se compara con Uruguay, Paraguay y otros países vecinos, como el Perú. El país no estaría bien enfocado en sus objetivos. Según los exportadores no avanza el cambio de matriz de desarrollo. “Se toma a las exportaciones de Bolivia como estrategia transversal y no como un modelo en sí. Nosotros creemos que si Bolivia cambia su estrategia de desarrollo a un modelo exportador, debe cambiar absolutamente toda la orientación, inclusive del sector financiero, ya que cambiaría inclusive el cómo concebir el desarrollo de las infraestructuras. Y si nosotros no producimos para exportar no podremos solucionar los problemas de abastecimiento interno”, reflexionó Rojo. Por ejemplo, las restricciones de exportación impuestas al arroz y maíz, no solucionaron el tema de abastecimiento. Está convencido de que no se puede dar solución con solo medidas de restricción. Por el contrario, la exportación de 5.000 toneladas de carne en este año, no provocó ausencia del producto en la canasta familiar o los mercados, y el precio no tuvo variación. Según el exportador, la política gubernamental no debe ser de castigo a Santa Cruz. “La planta de urea debió ser construido en Puerto Suarez, donde hubiera sido cinco veces más rentable”, señala. Las indecisiones políticas frenan los emprendimientos económicos, como el Mutún, que no llegó a consolidarse por falta de gas, y la misma suerte podrían correr las cementeras. Los empresarios cruceños no se oponen al progreso del occidente, pero no comparten la decisión de cambiar el modelo de exportación, y más bien hacen votos por que el gobierno acompañe a la propuesta cruceña.  Integración caminera Por otra parte, un sector que también tiene un papel importante en el desarrollo de Santa Cruz, es el de los transportistas, ya que estos son los que llevan la carga boliviana a puertos del Pacífico. Sin embargo, el sector expresa preocupación por el Decreto 0470, promulgado en abril de 2010, ya que limita su radio de acción. La norma les anula la capacidad de llevar carga internacional y de forma automática limita sacar la producción de los centros de producción. “Antes del decreto, nuestros vehículos circulaban desde Santa Cruz hasta el puerto, dos veces al mes, con el decreto solo se puede viajar una vez, vale decir para exportación. Esperamos que el diálogo con el sector público pueda subsanar este tema”, dijo Erlan Melgar, presidente de la Cámara del Transporte Nacional e Internacional Santa Cruz. Informa que los transportistas tienen un eslogan: “Las carreteras de Bolivia son las venas y los transportistas la sangre que recorre para su integración”, llevan los productos de exportación y traen divisas frescas al país para que sean reinvertidas en el aparato productivo. Para el sector, la derogación del artículo 34, inciso III del Decreto, es un paso importante, ya que perjudica el ingreso de mercaderías por intermedio de la importación a las Zonas Francas de Bolivia, cuya propuesta reduciría la falta de capacidad logística. Otro tema vital para los transportistas es el estado de las carreteras. Lamentan mucho que no haya planes preventivos, ya que las instituciones encargadas del asunto esperan hasta el último momento para reaccionar. El buen estado de las carreteras ahora forma parte de la seguridad ciudadana, lo que implica que las instituciones deben encargarse del tema con anticipación, y no esperar un daño grande de la vía. Y el tema no solo preocupa a los transportistas bolivianos, sino también a los extranjeros, debido a que las vías entre Cochabamba, Santa Cruz y La Paz forman parte de la carretera bioceánica. Actualmente, el tiempo de recorrido entre Santa Cruz y Cochabamba está es en promedio de 18 horas, y la situación se complica con la época de lluvias. Sin sumar los bloqueos, ya que es una acción recurrente por parte de organizaciones sociales, cuyo hecho afecta al comercio internacional y nacional.  Año del sector forestal Por otra parte, Jorge Ávila, gerente de la Cámara Forestal de Bolivia, informó que el sector está presente en los nueve departamentos del país, son 16.000 unidades productivas entre micro, pequeñas, medianas y grandes; existe una producción forestal en 7 de las nueve regiones, y genera de manera directa alrededor de 90.000 empleos y un número similar en empleos de manera indirecta. Es un sector que abastece de manera local la demanda de productos forestales, especialmente madera, y genera excedentes de exportación. Un componente esencial son los productos no maderables, como la castaña (almendra), con un valor en torno a los $us 160 a 170 millones; producto con mayor estabilidad en los últimos años. El sector maderero tuvo una época de decrecimiento dramático de su exportación, debido a la poca producción provocada por la baja demanda de los mercados, de la Unión Europea, Estados Unidos y en menor medida el Asia. La crisis económica afectó la venta directa. Bolivia puede, con algunos ajustes, generar alrededor de $us 1.000 millones por la venta de excedentes. En los últimos cinco años, en promedio, se ha llegado a los $us 100 millones, y su potencial es extremadamente alto y se puede triplicar la generación de empleo. Destaca el trabajo solitario del sector, ya que sin incentivos tributarios ni financieros logró exportar en términos de valor un 80% y en volumen un 60%. Los productos exportados tienen un elevadísimo nivel de calidad, lo que debería recibir mayor atención por parte de las autoridades del sector. Al igual que otros sectores, la inseguridad jurídica les preocupa, los derechos forestales y la seguridad de los bosques no están garantizados. Los bosques son permanentemente avasallados y deforestados para usos agropecuarios. No se oponen a la deforestación en zonas que sean aptas para el desarrollo de la actividad agropecuaria, pero sí están en contra de la deforestación ilegal, que ocurre en tierras de uso mayor o en bosques de desarrollo forestal. La tala de árboles alcanza el 33%, y no hay autoridad que impida la acción de los avasalladores, ya que se atienen al poder social y político del momento, lo cual representa una amenaza seria. “Con esos antecedentes, es muy difícil hablar de un desarrollo forestal sustentable de bosques, si tenemos la espada Damocles sobre nosotros. Solo a nosotros se nos exige manejo y prácticas de silvicultura de largo plazo, pero las invasiones las tenemos de manera permanente”, mencionó y agregó que otro enemigo que tiene este sector es el exceso de regulación. La intervención del Estado es importante, pero el tiempo de demora en la respuesta perjudica la labor del sector. El potencial de este sector es alto. Bolivia cuenta con aproximadamente 28 millones de hectáreas de tierra forestal permanente, es decir se podría crecer a más del doble de lo que se tiene bajo producción, de 10 millones de hectáreas se podría subir a 20 millones, lo que implicaría triplicar los niveles de producción, pero el sector privado espera que haya seguridad jurídica para realizar las inversiones necesarias. El 60% del potencial forestal está en tierras bajas, en comunidades indígenas. Banca apoya a la producción Entre tanto, Miguel Navarro, presidente de Asoban Santa Cruz, explica que en el caso de la banca, a diferencia de otros sectores, todas las cosas que afectan son más amplias y se manejan a nivel nacional; “cuando llueve moja a todos”. Santa Cruz es la región donde hay mayor concentración de cartera, en depósitos es La Paz, pero en el oriente boliviano existe mayor oportunidad de financiación. Recientemente se aprobó una nueva Ley de Servicios Financieros, en la cual participaron diferentes sectores, como ASOBAN, la Confederación y las federaciones, cuyo objetivo era reducir, en la medida que se pueda, un impacto a la solidez del sistema financiero. “Se tiene un sistema financiero muy estable. El crecimiento de la cartera en el periodo 2008 y 2009 se ha duplicado, y está alrededor de los $us 9.000 millones; y lo mismo ocurre en el tema de depósitos; Santa Cruz no es la excepción, en el mismo periodo pasó al doble de lo que era su cartera”, mencionó Navarro. Lo que preocupa a la banca es que de alguna manera el Gobierno ha satanizado las utilidades que ha tenido el sector, sin darse cuenta que el mismo fue muy importante para mostrar la solvencia y la estabilidad que se tiene como país. La banca tiene un alto grado de calidad de cartera, con índices de morosidad menores a un 2%. En los últimos dos años, las entidades guiaron eficientemente el coeficiente de adecuación patrimonial, porque antes se manejaba en los límites. El ejecutivo de ASOBAN anunció que las utilidades para la presente gestión serán mucho más bajas, y con el tiempo se ajustaran más, una vez que salga la regulación de tasas de interés, que con seguridad tendrá un impacto en los ingresos de la banca, tanto en los activos como en los pasivos. Otro tema que no pudieron modificar en la nueva norma, es el referido a la Responsabilidad Social. El gobierno establecerá con los bancos el destino del porcentaje de las utilidades. La banca expresa su compromiso con la bancarización, pero esperan que la misma sea planificada. A pesar de la promulgación de la norma, la seguridad jurídica preocupa al sector. El crecimiento de las zonas rurales está dentro del análisis de los bancos, pero consideran que merece mayores estudios para tener un panorama más detallado.  Una propuesta clara Por su parte, David Suárez, ejecutivo de Estudios Económicos de la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz, dijo que comienza a sentirse el repunte económico del departamento, cuyo dinamismo consolidará su liderazgo nacional. Tienen inversiones reales que apuntan al cambio de la matriz de desarrollo productivo alimentario. Todos estos planteamientos se constituyen en demandas de los sectores productivos que están en la obligación de trabajar, en coordinación con el público, para viabilizar y lograr resultados importantes en beneficio del país, y contribuir de manera muy sustancial a la reducción de los efectos de la extrema pobreza. La industria es importante para la generación de valor agregado. Los alimentos, al pasar por las fábricas, multiplican el esfuerzo de los bolivianos, generan más recursos; la diversificación de los sectores y la inversión, harán viable la producción de 45 millones de toneladas hasta el 2025. Para generar el impacto en lo económico y lo social, la mesa de industria ha debatido y llegado a algunas conclusiones sobre las acciones estratégicas a llevar adelante para lograr ese ambicioso objetivo: generar empleos de calidad, y para ello deben invertir un mínimo de $us 3.000 millones, ya nomás. Esas metas no se podrán lograr si no se consideran temas relacionados con el sector productivo, como liberar las exportaciones, ya que las cuotas y restricciones limitan el desarrollo agropecuario, desincentivan a la inversión, cuyo impacto afectaría a la generación de valor agregado, generación de divisas, seguridad alimentaria y a temas de nutrición a nivel nacional. Se presentó una propuesta que es en base a una economía en vías de desarrollo, propuesta que es basada en su vocación productiva de desarrollo agroindustrial, con un 40% a nivel nacional, y en el área industrial a 32%, explica. Los empresarios e inversionistas exigen una ley de inversiones para que haya más confianza y seguridad jurídica. Y otro pedido es el diferimiento del IVA de importaciones de bienes de capital, cuya propuesta podría ayudar a renovar equipos y maquinaria de las industrias. Mayor producción requiere mayor infraestructura, y debe haber planes de inversión e incentivos. “Existe una capacidad instalada de la industria que no es utilizada en su totalidad por la limitación que existe en las exportaciones. Es fundamental la liberación de las exportaciones y una regulación dura al contrabando; Trabajar con los países vecinos, y en base a los convenios, eliminar los pagos parancelarios y así mejorar las relaciones comerciales”, señala. Y es fundamental la inversión en las vías de transporte, y aprovechar los ferrocarriles, pero principalmente utilizar las vías fluviales por medio de barcazas, y sacarle réditos a la capacidad de carga que tienen. Otro tema que se habló y se puso en el tapete en la Mesa Redonda, es la necesidad de invertir en energía alternativa, como el caso de la biomasa, y aprovechar el bagazo de caña. A esto se plantea ejecutar el proyecto múltiple Rositas, que permitirá incorporar alrededor de 600 MW de potencia de fuente hidráulica.  Construcción crece Entre tanto, el sector de la construcción mantiene un ritmo de crecimiento que bordea el 6%, y estiman que en la presente gestión se llegue a más del 10%. La demanda de mano de obra también crece a la par de las construcciones. Guillermo Schrupp Rivero, vicepresidente de la Cámara de la Construcción de Santa Cruz, señaló que se prevé que este año el porcentaje de crecimiento llegue al menos a 11,5%. La demanda de mano de obra crece y a nivel nacional el sector genera alrededor de 1 millón de empleos y cerca de 400.000 en el departamento de Santa Cruz. Dentro de los índices que se analizan para determinar si Santa Cruz sigue liderando el crecimiento, está el consumo de cemento, y según la última información del Instituto Boliviano del Cemento y Hormigón (IBCH), el departamento consume del 30% de la producción nacional, volumen que la ubica en el primer lugar y con tendencia a seguir creciendo. Según datos oficiales, la oferta de cemento fue de 2,7 millones de toneladas en 2012 y la demanda llegó a 2,9 millones de toneladas, por lo que se tuvo que importar. Estas cifras dan una idea más cabal de la importancia social y económica del sector constructor de Santa Cruz. Datos gubernamentales y de las cámaras departamentales difundidas por los medios de comunicación del país, señalan que los últimos cinco años la construcción ha representado alrededor de $us 1.000 millones del total de la inversión pública. Mientras que en el ámbito privado, el sistema financiero bancario y no bancario ha otorgado créditos por $us 1.300 millones para construcciones. Como sector constructor aportamos al desarrollo integral del país, contribuimos a mejorar la calidad de vida, la integración vial, generamos aportes al Tesoro General de la Nación, fuentes de empleo, y trabajamos con todos los sectores públicos y privados, dijo el ejecutivo del sector. CADECOCRUZ trabaja para prestar servicios eficientes a sus asociados y continuar apoyando el progreso del sector y la región. En este contexto, se ha constituido en la plataforma de trabajo para la adecuación de la normativa existente a la realidad del país, a través de su Unidad Sectorial de Normalización de la Construcción que recientemente ha lanzado la nueva Norma del Hormigón Estructural NB 1225001, que implica avances tecnológicos en la ingeniería civil, y permite levantar estructuras más económicas y con seguridad estructural, al mismo tiempo que unifica criterios entre la construcción de edificios y puentes. La nueva norma ya está vigente, aprobada y homologada por el Instituto Boliviano de Normalización y Calidad (IBNORCA) y está vigente en todo el territorio nacional. La Unidad Sectorial también ha trabajado en la elaboración de las normas Acciones de Viento sobre las Construcciones y Acciones sobre las Estructuras que actualmente están en fase de consulta, y pronto comenzará con la Norma del Acero. La entidad trabaja de manera continua para contribuir a elevar los índices de eficiencia del sector, adoptar los avances que ofrece la tecnología para mejorar los procesos constructivos, presentar proyectos y soluciones estructurales que ayuden a que los empresarios del sector trabajen en el marco de las normas y reglas, lo más claras posibles, dice su ejecutivo.

Erlan Melgar, presidente de la Cámara del Transporte Nacional e Internacional Santa Cruz, Wilfredo Rojo, presidente de la Cámara Departamental de Exportadores, Edilberto Osinaga, gerente General de la Cámara Agropecuaria del Oriente, José Luis Landívar, presidente del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gabriel Dabdub, presidente de la FEPSC, Jorge Avila, gerente de la Cámara Forestal, Miguel Navarro, presidente Asoban Santa Cruz y David Suárez, ejecutivo Económico CAINCO.

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