Lunes , 11 diciembre 2017
Inicio / Negocios / Tarija da a luz el primer Champagne boliviano

Tarija da a luz el primer Champagne boliviano

De producción artesanal, pero calidad internacional ingresa al terreno comercial la primera experiencia de éxito en la producción de esta bebida en Bolivia.

Espumoso, de finas burbujas y de color pajizo nace al escenario comercial el primer champagne boliviano bajo el sello Liselott, se trata de un producto estrella que se incorpora oficialmente al selecto cuadro de producción vitivinícola de Tarija.

Una producción artesanal que resume décadas de experiencia, pasión por la producción vitivinícola y un intensivo trabajo para la elaboración de un producto selecto. Carlos Methfessel, un ingeniero eléctrico de raíces alemanas, pero nacido en Tarija es el motor y promotor de esta iniciativa que se inició experimentalmente a fines de la década de los 60′.

“Hemos ido desarrollando poco a poco, los primeros ensayos se iniciaron hace más de 40 años”, recuerda. Y explica que la motivación por los vinos tiene una tradición familiar que se inició en Colonia, Alemania donde sus antepasados se dedicaban a la producción de vino a partir la miel de abeja.

Sus padres, migrantes asentados en Tarija, se lanzaron a la producción del vino de uva cultivada de la manera tradicional, instalando estacas y alambrado. Los herederos de la familia Methfessel recuerdan que en esa época también inició sus actividades bodegas Kolberg.

“Siempre fue una producción artesanal y en pequeñas cantidades para el consumo familiar, pero fuimos experimentando. Quisimos lograr el champagne que conocimos en Europa, después de varios intentos logramos mejorar la receta y aquí está”, dice el productor al explicar que este burbujeante producto fue bautizado como Liselott en memoria de su madre, una persona amante del vino.

El primer champagne boliviano fue presentado en el marco del octavo festival de Vinos y Quesos, que reúne anualmente en Santa Cruz a los mejores productores de vino, quesos y jamones del país. En su debut cosechó muchos halagos por su sabor, voces experimentadas en la catación de vinos calificaron a la bebida como deliciosa y comparable con productos extranjeros.

“Liselott fue una sorpresa para mí porque hubieron varios intentos en Bolivia y ninguno cuajó, por el tiempo de embotellado o mala elección de uva. La única marca de champagne que hay ahora me parece extraordinaria porque está producido de la uva apropiada; es un producto prometedor que está madurando porque se tienen que hacer las bodegas, pero no hay nada que envidiar a champagnes jóvenes de Francia o el Cabaa de España”, afirma el español, Ramón Freixa Matalonga, un experimentado catador.

Descargar versión PDF

acerca nuevaeconomia

Podría interesarle

Margarita-Huacaya rompe récord de producción de gas

El campo Margarita logró romper el récord de su capacidad de procesamiento de gas, lo …