Viernes , 28 abril 2017
Inicio / Opinión / En voz baja y a pasos cortos

En voz baja y a pasos cortos

No solamente es química -Morales y Bachelet han logrado congeniar bien desde el primer momento- sino la circunstancias políticas y económicas, las que a un año de la visita de Morales a Chile, plantean la posibilidad de avanzar en una reconciliación entre Chile y Bolivia.

Se ha hecho público el deseo mutuo de lograr un entendimiento y las señales que se han enviado de uno y otro lado han sido,-aunque cautas- positivas y sobre todo de mucho cuidado y consideración.

El gobierno chileno quiere un acercamiento con Bolivia y está haciendo esfuerzos concretos para ello, en todos los niveles y en diferentes ámbitos. Desde el inicio de su gestión, el Cónsul de Chile en Bolivia, Roberto Ibarra hizo impecables gestiones para que empresarios, periodistas, artistas, militares visiten Santiago y perciban cara a cara el interés chileno para fortalecer las confianzas con sus pares bolivianos. Una excelente manera de emprender un acercamiento.

En estos espacios en los que hubo la oportunidad de conocer de cerca a quienes, hoy, definen la política chilena, se repitió un mensaje unívoco: existe un real y sincero interés del gobierno de Bachelet por entablar lazos de confianza con Bolivia en busca de despejar el camino para el restablecimiento de las relaciones bilaterales y, principalmente, para desterrar los prejuicios que nos han mantenido alejados por más de un siglo, cuando son tantas las razones que nos deberían unir.

Este mensaje estuvo también acompañado de acciones concretas como la extensión del Acuerdo de Complementación Económica (ACE 22), que entró en plena vigencia el 8 de diciembre de 2006 y abrió el mercado chileno a toda la oferta exportable del país con arancel cero.

Del lado boliviano también hay cosas que destacar, como la prudencia que ha tenido hasta el momento Evo Morales en sus declaraciones respecto a Chile, así como la visita que realizó a su par chilena en marzo de 2006.

La cita de Evo Morales en Santiago hace un año exactamente fue catalogada como uno de los triunfos diplomáticos más importantes de Bolivia en los últimos tiempos, y mostró a un Presidente mesurado ("e;del mar no se habla, se hace"e;) y moderado, además de complacido por haber encontrado en Chile una "e;total apertura para tocar el tema marítimo"e; y "e;sorprendido y agradecido al pueblo chileno"e; por su desprendimiento y entendimiento.

Este cambio de actitud de Chile respecto a sus vecinos y principalmente respecto a Bolivia tiene que ver, según analistas, con una visión renovada sobre su rol en Latinoamérica y su perspectiva en el concierto internacional.

Y es que Chile, siendo uno de los países de mayor crecimiento y el más competitivo de la región, tiene el desafío de aprovechar las oportunidades y "e;nichos"e; abiertos a partir de la suscripción de unos 15 Tratados con 50 países. Y, para ello, ha visto la importancia de ampliar su oferta de productos a partir de convertirse en una plataforma de exportación para los países vecinos. Además, la complementariedad entre países es de hecho un factor clave para ser más competitivo.

Por otro lado, Chile se ha dado cuenta que el mantenerse al margen de los asuntos de la región puede restarle competitividad. De hecho, la falta de entendimiento con Bolivia ha limitado las posibilidades de contar con energía más barata, por lo menos a corto plazo.

Por último, Chile sabe que la competitividad también se construye en regiones que son competitivas y puede ser una limitante para el crecimiento, el encontrarse rodeado de vecinos con altos índices de pobreza que podrían alterar la estabilidad de la región. El mostrar interés por apoyar su desarrollo tiene que ver con una visión de desarrollo a largo plazo.

El gobierno chileno tiene experiencia en cómo establecer relaciones comerciales y sabe cómo mantenerlas. Lo ha hecho con diversos países y durante más de una década. Con Bolivia se está planteado un acercamiento “en voz baja y a pasos cortitos” en perspectiva de ir trabajando en el largo plazo e ir estableciendo lazos duraderos, que deben cimentarse no sólo en los gobiernos, sino principalmente en la sociedad civil.

Y es precisamente en la sociedad civil que se expresa en la opinión pública, donde las distancias aún existen y son las percepciones y actitudes de ésta lo que podría frenar la posibilidad de avanzar en los afanes de integración.

Chile siendo uno de los países más abiertos de Latinoamérica en su economía, probablemente sea uno de los más conservadores en su comportamiento como sociedad. A esto han contribuido, señalan algunos, los medios de comunicación que desde hace décadas son manejados por grupos de poder que han reforzado valores que a veces no han estado en consonancia con los ímpetus progresistas de personalidades como la actual Presidenta de Chile. Por eso, a veces se hace difícil plantear propuestas que vayan más allá de las expectativas de importantes sectores sociales chilenos.

En Bolivia, los medios de comunicación también han jugado un rol importante en la opinión pública pues han contribuido a reforzar nuestra posición histórica hacia Chile que pasa inevitablemente por la reivindicación marítima. Este tema ha sido transversal a cualquier otro, tanto así que es difícil pensar en establecer lazos con el vecino país sino no se resuelve este entuerto. Aunque, son varios los espacios donde bolivianos y chilenos se encuentran. Sorprende la cantidad de bolivianos que han realizado sus estudios en universidades chilenas y aún más, el número de personas que van a Chile en busca de servicios de salud. Además, no es un secreto el gran dinamismo que genera el comercio de productos en la frontera.

Desde el encuentro de marzo de 2006, los avances han sido a pasos muy cortos, pero probablemente en este tiempo se ha abierto la posibilidad de iniciar un camino que despeje los prejuicios entre nuestros países y plantee las bases de un acercamiento sin anteojeras ideológicas, con personalidad y sin complejos. Para ello, es importante un intercambio cara a cara entre los diferentes actores de la sociedad civil, pues es a través de ellos que se podrían tender puentes y construir lazos. Esta gestión, habría que insistir en ello; de uno y otro lado, aprovechando las circunstancias y las voluntades.

acerca nuevaeconomia

Podría interesarle

¿Modernización Tardía?

* Carlos D. Mesa Gisbert   La historia del desarrollo boliviano de la segunda mitad …