La inflación en Bolivia

agosto 5, 2007 | Categoría: Opinión | Ver el índice completo de la Edición Nro 686

Por Rolando Kempff Mercado (*)

La inflación se la mide por un aumento de los precios, especialmente los de la canasta familiar, o el precio de los bienes de consumo con base en el IPC de 1990.

En la década de los 80 Bolivia sufrió la inflación más alta de Latinoamérica; en 1984 llegó a tener una hiperinflación de 2.177; en 1985 8.170, estas cifras destruyeron la estructura productiva del país, así como la economía en general. La citada hiperinflación se la controló con el Decreto Supremo 21060. Dichos aspectos, como economista, uno puede asegurar que no llegará al país en esta oportunidad. En Bolivia tenemos más de 10 años con una inflación de un dígito. En la actualidad se tiene un exceso de liquidez por el crecimiento de la base monetaria que se ha incrementado de 7.800 millones de bolivianos a 10.800 millones de bolivianos.

La inflación para el presente año puede ser de un dígito, pero si no se la controla podría llegar a dos. Es importante que se tomen las medidas adecuadas para este caso, como: La emisión de bonos del Tesoro con el objeto de recuperar dinero del circulante para desarrollar proyectos de infraestructura y otros; también se deberá tener una posición adecuada frente al dólar. Todo este tema conllevaría a subir las tasas de interés tanto pasivas como activas (ahorro y préstamo). “Las expectativas de inflación en lo que va del presente año (enero-julio), tiene un promedio de 6.99% de inflación. Las variables que se están afectando a la inflación, son las producidas por El Niño y otros factores de demanda”. También se tiene la inflación importada por la subida de precios en los países vecinos.

La crisis de los años 80 y el proceso inflacionario que comenzó en la citada década, significó para la mayoría de los países del tercer mundo un estancamiento en sus economías.. Para Bolivia, esta crisis fue más severa que para otros países de la región, debido a su carácter de país de menor desarrollo relativo, con una estructura productiva muy poco diversificada como para presentar alternativas viables en el corto plazo. En lo que se refiere a la evolución del PIB, es importante destacar el decremento del mismo en el periodo 81-86, que fue de -3%. La agricultura decreció -1,8%, la industria en -2,7%, la manufactura en -9%. La situación en el período 1981 – 1984 se vio empeorada por los problemas económicos acontecidos en el mundo industrializado y también por la inoperancia del Gobierno de la UDO, incapaz de manejar sus propias instituciones y menos aún de comandar una política económica del país.

La cotización del dólar con relación a la moneda nacional en la década del 80, con valor al fin de cada período, fue la siguiente: 1980 $bs 24,53; 1981 $bs24,53; 1982 $bs 196,29; 1983 $bs 500,75; 1984 $bs 8.584,00; 1985 $bs 1.692.000.00; 1986 $bs 1.923.000.00; 1987 Bs 2,21.

En la década del 80 la inflación en Bolivia fue la siguiente: 1980 47,24; 1981 25,12; 1982 296,55; 1983 328,49; 1984 2.177,23; 1985 8.170,52; 1986 65,96; 1987 10,5; 1988 21,51; 1989 16,56. Toda la citada inflación destrozó la economía del país y los ahorros de los bolivianos. Esta combinación de defectos en la década del 80 llevó a la política económica a continuar durante 1989 con una política de ajuste y estabilización.

La medida cambiaria que se utilizó fue de un sistema de subasta de divisas, administrado por el Banco Central, misma que continúa actualmente. Se estableció la libertad de cambio y se eliminaron las restricciones sobre el uso de monedas extranjeras para transacciones internas desde 1985. Mediante estas medidas se pudo eliminar el mercado negro de divisas. También se liberalizó la comercialización de divisas de bancos, casas de cambio o personas individuales.

La economía boliviana actualmente está fuerte, con una balanza comercial favorable, con una reserva monetaria muy importante que superan los 4.000 millones de dólares con un PIB del orden de crecimiento del 5% y sin déficit fiscal, cosa que no acontecía hace más de 30 años. El ahorro del ciudadano en el sistema bancario por más de 3.000 millones de dólares y otros indicadores positivos con una economía fuerte es más fácil de enfrentar a un brote inflacionario.

El tema de la valorización del peso boliviano se lo debe tomar con mucha calma y análisis. EL Estado tiene mucha deuda en pesos bolivianos y el Tesoro puede verse afectado. La citada deuda es en bolivianos indexados a la inflación en UFVs. También las pensiones de los jubilados están indexadas a la inflación. La valorización del peso favorece el tema de importación y se castiga a los exportadores, porque hay un rezago cambiario aproximadamente de 140 millones de dólares dentro de los 4.000 millones de dó0lares que se exportan. También el sector productivo nacional se afecta por las importaciones baratas que compiten con los productos nacionales.

El precio del pan de cada día se complica por la subida del precio, y la subvención a la harina podría salir de contrabando hacia Perú. Controlar los precios del Indice de Precios al Consumidor y el nivel de precios, no basta para controlar la inflación.

Ahora, la bolivianización del peso es un tema muy importante y positivo, ya que aproximadamente se tiene la masa monetaria en el país de un 73% en dólares y 27% en bolivianos, la bolivianización del peso solo podrá ser real si se tiene una tasa de inflación baja como señalaba el anterior Presidente del Banco Central.

Bolivia ha tenido una muy mala experiencia con la inflación en la década del 80 y se espera que el gobierno con una economía fortalecida como está: con un crecicmiento del producto interno bruto; una balanza comercial favorable; reservas monetarias adecuadas; una economía fortalecida y sin déficit fiscal, pueda enfrentarse a este tema de una forma adecuada para que no sufran las clases desposeídas a quienes les afecta una inflación alta en los productos de consumo.

*Economistas y Doctor en Relaciones Internacionales/ Ex -Secretario de la CAF y Segundo Vicepresidente del BNB

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