La asociatividad empresarial es posible

octubre 12, 2010 | Categoría: Management | Ver el índice completo de la Edición Nro 838

Por Nueva Economía

La cultura y la identidad pueden ser obstáculos para la asociatividad entre emprendimientos económicos de un mismo rubro o para la formación de una cadena, pero la información puede ser un factor determinante para alcanzar éste objetivo entre los interesados.

Libertad Zeballos, psicóloga organizacional, comenta que los emprendimientos económicos pueden alcanzar esa meta si es que conocen la actividad que realizan y su ubicación en el contexto de la sociedad.

La persona al realizar una actividad económica, sea para subsistencia o para intercambiar sus productos con otros, inconscientemente efectúa una labor empresarial. Y la mayor parte de las familias, en especial en área rural y periurbano desconocen esta realidad, lo que es un obstáculo en el momento de formar una asociatividad o una cadena productiva. A esto se suma la desconfianza, que es uno de los factores que retrasa la asociatividad.

Sin embargo, hay experiencias positivas a nivel nacional. Después de meses de trabajo, con comunidades y productores, lograrón alcanzar la meta: la asociatividad empresarial, por ejemplo en Lípez, Potosí.

Zeballos apunta que la información es un de los factores importantes en la formación de asociatividades cuyo valor está en el conocimiento que adquieren los miembros de los emprendimientos económicos para conocer su ubicación y la labor que tienen que realizar en el ámbito productivo.

Es así que después de haber promovido formas de organización comunitaria con enfoque empresarial en esa región del territorio nacional, se logró la sostenibilidad económica de los emprendimientos económicos.

Los emprendimientos asociativos que se manifiestan en diferentes partes del mundo, con resultados favorables para las Micro, Pequeñas y Medianas empresas MiPyMEs, tienen un camino avanzado en Bolivia con casos exitosos que motivan su replicabilidad y mejoramiento para satisfacer exigencias cada vez más dinámicas y cambiantes

“La Asociatividad constituye un fenómeno socioeconómico de cooperación espontánea entre empresas pequeñas, que surgen con mayor notoriedad en las últimas décadas como una respuesta adaptativa de estas unidades económicas a las presiones de la globalización sobre las economías locales, donde éstas operan”, destaca Zeballos en un trabajo que elaboró para La Organización de Las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI): Asociatividad y Acciones Colectivas: Experiencias Bolivianas

Para que la asociatividad pueda marchar los grupos empresariales han implementado diversas formas de gobernanza, como la integración y coordinación de actividades entre actores que participan de acciones colectivas, en los que el capital social juega un papel fundamental.

La experiencia asociativa del Consorcio de Lípez en el departamento de Potosí es un claro ejemplo de lo que se puede hacer a partir de un trabajo mancomunado.

Descargar versión PDF

Ver el índice completo de la Edición Nro 838