Según un estudio de Glob al Findex: Bancarización de adultos no pasa el 50% en América Latina
junio 4, 2012 | Categoría: Finanzas | Ver el índice completo de la Edición Nro 911Entregarle una tarjeta de débito o un billete de 10 dólares al encargado de un local de comida rápida probablemente sea tan natural para la mayor parte de las personas como comprar su almuerzo diario. Muchos no consideran que este sea un proceso aparte, sino una parte intrínseca del hecho de “almorzar”.
Sin embargo, esto no es necesariamente así para 250 millones de personas en América Latina y el Caribe. Más del 60% de los adultos latinoamericanos aún no está bancarizado y, por lo tanto, no tiene acceso al plástico, cheques, créditos u otras herramientas bancarias que les faciliten la vida y, en algunos casos, ayuden a alcanzar objetivos de vida como comprar una casa o ahorrar para la jubilación. Estos datos, cruciales para los diseñadores de política, investigadores y el público en general, son el foco de atención del recientemente informe publicado por Global Findex, un índice de Indicadores globales de inclusión financiera. ¿Qué tan extendido es el uso de agentes bancarios en América Latina? ¿Cómo ahorran las mujeres bolivianas en comparación con las guatemaltecas? ¿En qué país es más común la posesión de una tarjeta de crédito?. El informe y la base de datos abordan preguntas claves como estas y proporcionan respuestas exactas.
Anteriormente, la visión en torno a la inclusión financiera en la región era incompleta, y los detalles poco satisfactorios. Un mosaico de datos provenientes de diversas encuestas de hogar y bancos centrales, muchas veces incompatibles, representaban la única información disponible para hacernos una idea de la región. Con la publicación del Global Findex, ahora poseemos una base de datos integral, a nivel individual y disponible al público que permite realizar comparaciones entre 148 economías respecto a cómo ahorran los adultos, de qué manera toman préstamos, realizan pagos y gestionan el riesgo. El mes pasado, el Banco Mundial publicó la primera ronda de base de datos del Global Findex, en base a más de 150.000 entrevistas realizadas por Gallup Inc. junto a su Encuesta Mundial 2011.
Cuentas y pagos
Dado que la base de datos cubre 20 economías latinoamericanas a través de 40 indicadores, cada uno divisible según género, edad, educación, ingreso y residencia urbana o rural, uno puede perderse fácilmente en los matices. Sin embargo, comencemos con los trazos gruesos: de acuerdo a los datos, el 39% de los adultos de la región posee una cuenta formal, variando de 14% en Nicaragua y El Salvador a 56% en Brasil. Esto ubica a América Latina y el Caribe en el mismo nivel que el resto del mundo en desarrollo, donde el 41% de los adultos posee una cuenta formal. En las economías de ingreso alto, el 89% de los adultos está bancarizado.
La expansión de los programas públicos de transferencia ha recibido mucha atención en la región. Los datos indican que la recepción de pagos por parte del gobierno es una forma relativamente común de utilizar cuentas formales. A lo largo de la región, el 26% de los titulares de cuentas (y el 10% de todos los adultos) afirma utilizar una cuenta formal para recibir pagos del gobierno. En el mundo en desarrollo en general, el 15% de los titulares de cuentas afirma recibir pagos del gobierno a través de sus cuentas. También hemos escuchado mucho en los últimos años en torno a la expansión de los agentes bancarios, pero los datos del Global Findex muestran que la mayoría de los titulares de cuenta no depende en general de estos agentes para llevar a cabo transacciones bancarias. A nivel regional, apenas el 5% de los titulares de cuenta indica que su principal método de retiro o depósito sea “directamente en el mostrador de una tienda minorista” o “de alguna otra persona asociada con su banco”. Este valor es menor a 10% en todos los países encuestados.
Ahorros y crédito
La base de datos Global Findex también incluye importantes indicadores nuevos sobre el comportamiento de los ahorristas. Alrededor del 26% de los adultos afirma haber ahorrado o guardado algo de dinero en los últimos 12 meses; el 37% de esos ahorristas (o el 10% de todos los adultos) ahorró en una institución financiera formal. En países como Bolivia o Perú, la brecha de género en el comportamiento de los ahorristas formales es casi inexistente, mientras que las mujeres guatemaltecas, en una proporción de menos de la mitad, fueron menos propensas que los hombres a ahorrar en una institución financiera formal en los últimos 12 meses.
Cuando hablamos de crédito, el 19% de los adultos de la región informa poseer una tarjeta de crédito, comparado con un 5% en el resto del mundo en desarrollo. La penetración de las tarjetas de crédito es cercana al 30% en Brasil y Uruguay. Apenas el 8% de los adultos informa haber pedido un préstamo en una institución financiera formal en los últimos 12 meses.
Los no bancarizados
El 55% de los no bancarizados alega que no tiene dinero suficiente para abrir una cuenta formal, el 40% dice que las cuentas son muy caras, y el 21% dice que carece de la documentación necesaria (se permiten varias respuestas). Comparado a otras regiones, los adultos no bancarizados en América Latina son especialmente propensos a mencionar el costo y la documentación como obstáculos. Una alternativa cada vez más común a las cuentas formales en algunas partes del mundo es el dinero móvil. El uso de teléfonos celulares para pagar cuentas, enviar o recibir dinero es mencionado por apenas el 3% de los adultos de América Latina, pero ese valor sube a 15% en Haití, donde la mitad de esos usuarios de dinero móvil no está bancarizado.
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