El sector privado apuesta por la región: Cuatro sectores aportan a la economía de Oruro

febrero 7, 2012 | Categoría: Especial | Ver el índice completo de la Edición Nro 895

Aún la minería sigue siendo el pilar de la economía nacional y local, pero recibe poca atención de autoridades.

Comercio, minería, ganadería camélida y la agricultura son cuatro sectores que aportan significativamente a la economía de Oruro, pero algunas normas y la poca ayuda de autoridades locales y nacionales frena la actividad económica de la región, que impide mayor crecimiento y generación de empresas y empleos. Oruro, que se encuentra a una altitud de 3.706 metros sobre el nivel del mar (msnm), tiene una ventaja importante que aún no es explotada por el sector privado y público: la cercanía con los puertos del Pacífico y su interconexión con el Atlántico. El sector privado reclama más inversión pública y normas claras para que la inversión llegue al departamento. La minería todavía tiene un potencial importante, pero necesita fuertes capitales para desarrollar y encontrar nuevos yacimientos. El comercio se adelanta a la minería. La microeconomía tiene una actividad dinamizará en el departamento, cuyo hecho deriva de los recursos que llegan a la región por la exportación de materia prima. Una muestra clara del comercio y el buen momento económico por el que pasa Oruro es la apertura de grandes importadores de autos, a pesar de la competencia que hay en el lugar con la llegada de movilidades de segunda mano. Sin embargo, la incertidumbre en los inversores no ha sido despejada ni encarada por autoridades nacionales y locales para lograr un crecimiento económico sostenible, es decir que la situación positiva podría cambiar sino se atiende este tema.

MESA

Ante ese panorama que enfrenta la región, que recuerda este 10 de febrero el grito libertario, Nueva Economía organizó una Mesa Redonda, en la que participaron empresarios y representantes de las diferentes cámaras del departamento. El sector privado dio a conocer las necesidades, fortalezas y debilidades de cada sector. Fernando Dehne Franco, primer Vicepresidente de la Federación de Empresarios Privados de Oruro, afirmó que los diferentes sectores están empeñados en construir una región potencialmente productiva, aprovechando los recursos naturales que poseen. Aún la minería sigue siendo el pilar de la economía nacional y local, pero recibe poca atención de autoridades; Oruro batió el record de exportaciones de minerales, llegando a la cifra de $us 64,6 millones en ventas, según informe del Instituto Nacional de Estadística INE. Lo que hace ver que la minería tiene futuro. A eso se debe sumar la estratégica posición geográfica que tiene Oruro como eje de vinculación vial y ferroviaria, llegando con facilidad a países vecinos como Chile, Perú y la Argentina; además del gran corredor bioceánico que unirá el Pacífico con el Atlántico, por Oruro, a través de Cochabamba y Santa Cruz; lo que permitirá avanzar en el nuevo eje económico de Bolivia. “Si analizamos esas potencialidades podremos ver que nuestra región es la más privilegiada del país, por lo que ahora debemos asumir la gran responsabilidad de proyectar su crecimiento y desarrollo para lograr tener una ciudad y un departamento que sea líder, y que además permita construir nuevos emprendimientos con renovada inversión; la atracción de capitales permitirá mejorar la calidad de vida de la población y generar empleos dignos”, estableció.

Pero la poca o ninguna ejecución de obras y proyectos, al extremo que la Gobernación arrastra un déficit generado por el anterior prefecto Alberto Luis Aguilar, que superaba los Bs 700 millones, que todavía el 2012 debe cubrir una diferencia de más de Bs 220 millones, reducen la actividad económica, en especial en el sector de la construcción. “Ese manejo es negativo y debemos revertir las cifras para que en vez de cancelar proyectos para cubrir el déficit, podamos ejecutar más proyectos con más inversión”. Para el ejecutivo de la FEPO en Oruro se genera una importante actividad económica y financiera. Las colocaciones del año 2010 alcanzaron un monto de $us 122 millones y en el 2011 llegaron a $us 161 millones, lo que representa un crecimiento del 32% en relación al 2010. De esa manera el departamento de Oruro alienta la actividad económica de manera más dinámica con el objetivo de que sea constante el crecimiento local, departamental y nacional. “Debemos apuntar a la diversificación productiva y establecer en definitiva que porcentaje de la producción será para consumo local, nacional y para la exportación. Tenemos potencialidades como la quinua y la cañawa, así como los camélidos andinos, que muy bien podrían compartir con la minería ese proceso de enriquecimiento y potenciamiento económico regional”, reflexionó. Dehne explicó que se debe proyectar las inversiones rumbo al desarrollo productivo, económico y social, para alcanzar las metas y proyecciones, partiendo de las urgentes necesidades que hay en el departamento, que todavía registra una pobreza por encima del 70% y donde también existen niveles de pobreza extrema; “lo que no se puede paliar con la construcción de campos deportivos de césped sintético, sino con productividad y empleo”.

El corazón productivo

A su turno José Peñaranda, gerente General de la Cámara Departamental de Industrias, mencionó que la industria manufacturera ha tenido una tasa de crecimiento por debajo de la media nacional que se encuentra en 4% del PIB, donde Oruro se encuentra en 3,1%. Tiene una participación del PIB regional de 7,1%, representando alrededor de Bs 240 millones del PIB nacional, con una generación directa de mano de obra de 8.500 empleos y mano de obra indirecta de 30.000 en servicios Según Peñaranda, la inversión al cierre de la gestión 2011 alcanzó $us 2,4 millones, cuya cifra responde a la falta de seguridad jurídica, en forma decreciente en los últimos cinco años. El sector privado más invirtió en mantenimiento que en recambio de maquinaria o en nuevas inversiones productivas. En los últimos cinco años la ocupación de la capacidad instalada del sector productivo, hace 6 años, se encontraba en entre 52 y 54%, y el 2011 llegó a 68%. Los fabricantes de cemento, ladrillos y arcillas llegaron a usar toda su capacidad, mientras la industria química sufrió un bajón por la competencia que generó la planta de Eucaliptos, que bajo sus precios hasta el suelo. Oruro habría exportado $us 604 millones en minerales al 31 de diciembre de 2011. La pregunta es cuánto de ese porcentaje fue con valor agregado, es decir fundido, la respuesta es sólo el 20%; que hubiese pasado si la producción con valor agregado hubiera llegaba a 80% se habría obtenido en recursos alrededor de $us 1.800 millones, cuyos recursos ayudarían a fortalecer la región.

Ley de promoción económica

El modelo de la Ley 876 y 967 aplicado en el gobierno de Paz Estensoro fue un ejemplo de promoción económica, que incentivó la industria en los departamentos deprimidos. En los casi 20 años de vigencia esta norma, se plantearon una serie de reformas que estaban mal estructuradas, sino que tenían contradicciones con otras leyes; se instalaron 30 empresas y la inversión fue grande, ahora sólo quedan 6 y el resto emigró; y no había la posibilidad de que se den mejores condiciones para fomentar el crecimiento igualitario. Por su parte, Víctor Hugo Rodríguez García, gerente de la Cámara Departamental de Comercio, dijo que el 2011 el comercio en Oruro representó una actividad importante, después de la minería, que aportó el 6,7% al PIB departamental y generó empleo para más del 40% de la población económicamente activa. A la fecha se cuenta con un registro departamental de 743 nuevas empresas, de las cuales 286 (el 38,5%) pertenecen a la actividad de comercio, ya sea al por menor y mayor. “Para el empresariado el 2011 fue un año de mucha incertidumbre en el ámbito económico, y el sector no estuvo ajeno a esta realidad, y sus efectos las vivió en carne propia el empresario del comercio; cada año se enfrenta a la desleal competencia del comercio informal”, explicó Rodríguez. Mencionó, además, que las políticas económicas que afectaron al sector en la gestión pasada fueron tres: El incremento de la presión tributaria para el sector formal; las amnistías para la importación de mercadería ilegal, y vehículos; y las insuficientes o quizá inexistentes políticas de lucha contra el flagelo del contrabando.

En el tema de inversión, el 2011 se realizó una inversión de Bs 319 millones, pero es difícil determinar el monto exacto toda vez que el ambiente de negocios se encuentra cortoplacista, ya que los empresarios orureños en comercio invierten lo necesario para que el nivel de sus negocios sea rentable y nada más; no existen planes de expansión a largo plazo que impliquen altos niveles de inversión, esto debido a la inestabilidad y falta de seguridad jurídica, a consecuencia de las políticas económicas. El comerciante formal emplea, paga impuestos, aranceles de importación, registros comerciales y cumple con todos los requisitos formales, de esta manera aporta a la economía departamental, mientras los informales e ilegales compiten deslealmente y no aportan. Se admitió en la Mesa Redonda que el tema del Puerto Seco es muy positivo para la región, no sólo para el ámbito comercial sino también para la actividad económica local. El comercio se verá favorecido en la medida que el proyecto contribuya al desarrollo de todas las empresas; que puedan realizar sus actividades de manera legal.

Boom de la construcción

Entre tanto, Freddy Peñaranda, presidente de la Cámara Departamental de la Construcción de Oruro, manifestó que si bien existe el boom de la construcción, éste fue producido por el sector informal. “Este crecimiento en la construcción no ha beneficiado en un 100% al sector legalmente establecido, toda vez que el sector informal prefiere registrar a empresas que no están registrados o en su caso sólo son albañiles”. Otro efecto negativo -que se menciono en la Mesa redonda- fue que el sector público no ha realizado obras de impacto en el sector. “Ni la alcaldía ni la gobernación han logrado encarar un movimiento importante en la construcción, que repercute (negativamente) en la inversión por la falta de proyectos públicos y privados”, subrayó el presidente. Otro problema con el que han tropezado es el aumento de precios de los materiales de construcción, por lo que exigen que se encare una medida de nivelación de costos para que el sector no llegue a los altibajos; se habría llegado en 2006, muchas de las empresas tuvieron que cerrar y otras subvencionar las obras con sus propios recursos.

“Creemos, desde la construcción, que el gobierno debiera incrementar (inversión) para el departamento de Oruro, destinar mayor cantidad de fondos de modo que vaya a favor del crecimiento de infraestructura en el departamento”. Se reconoció que en Oruro la construcción genera un efecto multiplicador en la industria, comercio, así como en la mano de obra calificada y no calificada. Con este efecto, los salarios se incrementaron de manera considerable como el incremento de materiales de construcción, que deben ser adquiridos con anticipación por la constante demanda de éstos. Los datos demuestran que pese al boom presentado por la construcción, sólo el 40% beneficia a la economía departamental, frente a un crecimiento de casi el 67% en la solicitud de permisos. Los empresarios lamentan que el sector haya sido perjudicado desde el 2009 por el exagerado déficit de la prefectura, que ahora afecta a la gobernación el cual no podrá encarar obras de infraestructura hasta el 2015. El alza de precios de los principales insumos para la construcción ha provocado que algunas obras sean paralizadas. El cemento subió en un 10%, la madera en 100%, el fierro también y la mano de obra ni que decir, por lo que solicitaron al gobierno reglamentar los precios, lo más pronto.

Claridad para las exportaciones

Martin Oscar Soria Vallejos, secretario General de la Cámara Departamental de Exportadores de Oruro, señaló que entre exportaciones e importaciones no existe mucha variación, y, además, no afecta al sector. “Como exportadores no tenemos una amenaza directa de los productos que entran como importación ilegal, porque las exportaciones de Oruro se basan en lo que es minería y en la industria no tradicional, como es la quinua y el sector artesanal”, aclaró. Soria Vallejos expuso que el problema en la región es que la producción sigue basándose en una economía extractiva, que exporta materias primas. “Raros son los que exportan producto terminado en la región; siendo una gran desventaja”. El representante de los exportadores orureños señalo que las ventajas comparativas con países vecinos y los demás departamentos de Bolivia, son la cercanía a puertos y acceso al corredor bioceánico. “Tenemos una ventaja comparativa enorme al tener al estaño como uno de los más requeridos a nivel mundial, pero seguimos exportando como materia prima. Tenemos productos agrícolas andinos que son muy requeridos y muy apreciados, como la quinua, cebolla blanca, cereales, carne de llama y fibras de camélidos; lo malo es que se sigue exportando como materia prima”, explicó. Dijo que para camélidos no existe una Ley que ayude a exportar este producto; hace ocho años Bolivia era el mayor productor, ahora es Australia y Nueva Zelandia.

Las exportaciones en cuanto a números han subido pero no por el incremento productivo sino por el precio internacional, tanto en el sector minero como en el no tradicional. Los productos tradicionales han subido en un 70 y 85% en ingresos por exportaciones. “La demanda de quinua se incrementa; lo que hacemos es un favor a los vecinos, que se convierten en competidores serios, Ecuador, Chile y Perú. Éstos anteriormente no se animaban a sembrar porque el precio de la quinua no les daba para cubrir los costos de producción y no podían competir con la denominación de quinua real, que sólo se produce en el intersalar”. La producción de quinua, desde 1980, bajó en más de un 50%; se cultivaba cerca a 2.000 kilos por hectárea y ahora sólo 800 kilos. E los otros países se cultivaban de 3 a 4 toneladas por hectárea, en Ecuador cultivan 2 veces al año, aquí (Bolivia) una vez al año. “Les dejamos el mercado libre a ellos. Esto es lo que pasa con todos nuestros productos al no preocuparnos en exportar productos terminados”. Los males vienen por las malas políticas comerciales que se practican a falta de una norma que muestre el rumbo de las ventas; a esto se debe sumar normas que en vez de facilitar las exportaciones, sólo restringen el comercio. Las normas restrictivas evitaron que el productor pueda ganar entre Bs 500 a Bs 1.400 por qq. Otro factor que afecta la exportación es el cambio continuo de la normativa. El empresario está sujeto a cualquier cambio. “Cuando ya estamos en frontera nos enteramos que existe una nueva disposición de aduana como la Resolución Administrativa que es aplicada como si estuviese encima de una Ley, (y sólo) nos perjudica la exportación”. Lamentó que muchas de las últimas resoluciones parecen ser arbitrarias, toda vez que cada recinto aduanero tiene su modo de trabajar.

Ver el índice completo de la Edición Nro 895