Marca país, marca Bolivia: naturaleza – hombre
junio 22, 2010 | Categoría: Economía | Ver el índice completo de la Edición Nro 822Por Ivone Juárez Zeballos
Bolivia va cambiando su rostro económico y político ante la comunidad internacional. El cambio requiere proyectar una marca país. El proyecto es de largo plazo. Necesita el concurso de privados y públicos. Productos como la quinua real, la castaña y el amaranto con valor agregado son la “materia prima” para construir nuestro sello internacional.

¿Es posible tener una marca país de Bolivia?
Nueva Economía consultó con expertos en el tema para conocer cómo se podría comenzar a construir la Marca País de Bolivia. La primera constatación es que es un trabajo de todos (gobierno y privados). La segunda es que se trata de un proceso sostenido. La tercera es la identificación de las estrellas y Bolivia ya tiene a sus “magníficas”: la quinua real, la castaña, el amaranto, sus maderas certificadas, productos camélidos y el gran gas natural.
Todos los países poseen características propias que lo hacen único en el mundo. Estas características pueden ser naturales, como las cataratas del Niagara de Canadá. Sin embargo, existen otras cualidades que hacen única a una nación, sus suelos, por ejemplo, que permiten el cultivo de un determinado producto que, perfeccionado por sus habitantes, llega, incluso, a representar a su país en los mercados internacionales, a convertirse casi en un ícono.
Acá, en la región, tenemos ejemplos claros y muy cercanos al respecto: el café de Colombia, el pisco de Perú, las uvas y manzanas de Chile, los productos cárnicos de Argentina o la soya y las bananas de Brasil.
Más lejos, en el otro lado del mundo, nos encontramos con otros casos: el vodka de Rusia, los chocolates de Suiza y la pizza de Italia.
La marca país
En el mercado internacional tenemos países con un gran valor agregado debido al valor que han despertado algunas de sus marcas: Japón, Alemania, Estados Unidos, Inglaterra, por ejemplo. Estos países son importantes no sólo por su capacidad económica, sino por el valor agregado de la marca país que incrementa el precio de sus productos y es una incitación al consumo.
Cuando se trata de televisores ¡cómo no buscar los Sony de Japón! ¿Vehículos? BMW de Alemania ¿Un wishky? Jhonny Walker de Inglaterra. ¡Relojes! Rolex de Suiza.
En el caso de América Latina, cuando se quiere el mejor café es ineludible el pensar en Colombia. ¿Los mejores habanos? de Cuba. ¿Productos cárnicos? Argentina. Para la soya y las bananas, nada mejor que las de Brasil ¿Un buen pisco? de Perú.
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