La economía exige más dinero: El boliviano, entre los mejores

septiembre 19, 2011 | Categoría: Economía | Ver el índice completo de la Edición Nro 879

Se estudiará la implementación de la Casa de la Moneda en Potosí. Y se volvería a acuñar monedas como se lo hizo antes y después de la República.

Las monedas y billetes son elaborados con estándares internacionales decalidad y seguridad. El boliviano cuesta pero vale la pena, ya que está entre los mejores del mundo. El dinero boliviano (monedas y billetes) recibe una calificación alta y es la mejor de Sudamérica, por la calidad de impresión y el papel. La impresión y la acuñación de monedas son realizadas en los mejores bancos e imprentas del mundo, ya que Bolivia no imprime ni acuña sus monedas pese a que fuimos los primeros en Latinoamérica en hacerlo. Sin embargo, se abre la esperanza de que el país pueda acuñar sus monedas en un futuro próximo. Después de hace años del cierre de las casas de la moneda de Potosí y La Paz, Bolivia realiza la impresión de sus billetes en entidades internacionales de otros continentes, y Chile fue el último que acuñó las últimas monedas.

Las principales fábricas de maquinarias para acuñar monedas e imprimir billetes se encuentran en Alemania, Suiza, Canadá, Inglaterra y otras potencias, que manejan la tecnología y todos los principios de seguridad que exige el sistema monetario internacional. En el tema de costos, por ejemplo una planta selladora de monedas representa una inversión que está entre los $us 800.000 y $us 1.000.000. La maquinaria podría producir en un mes todas las monedas que requiere en un año el mercado boliviano. La principal materia prima sería el “cospel” (aleación de níquel, acero y otros metales, que tienen un mismo peso y tamaño).

Cuatro países son los principales productores, pero hay la posibilidad de producirlo en el país. En el tema de la imprenta el tema es más complicado, toda vez que se necesita personal calificado y debe ofrecer mayor o igual calidad del billete que se encuentra en circulación. Realizar una inversión de millones de dólares para un proyecto que no cumpla los requerimientos y factibilidad podría convertirse en otro elefante blanco junto a los muchos que existen en Bolivia.

Proyectos

Félix Gonzales, gobernador del departamento de Potosí, indicó que impulsará y apoyará el proyecto de construcción de una nueva Casa de la Moneda. Éste fue presentado por Gustavo Blacut, director del Banco Central de Bolivia y contempla la acuñación de monedas y la elaboración de billetes y otros valores. El proyecto establece responsabilidades a la Gobernación y al Banco Central. El primero, en conseguir los terrenos y el segundo, en financiar para hacer realidad la propuesta y completar los estudios que faltan. Con ese proyecto se pretende generar fuentes de trabajo, también se daría el valor histórico que tenía Potosí en otros tiempos: volver a acuñar monedas, billetes y otros documentos, cuyo objetivo apunta a bajar los costos de la acuñación e impresión.

Impresión de los últimos años

El uso generalizado del dinero, en particular, y de otros medios de pago permite que las operaciones económicas se realicen ágilmente y los costos de transacción sean mínimos. El Banco Central de Bolivia (BCB) imprime dinero para que, una vez puesto en circulación, las transacciones económicas se realicen de una manera expedita. Conviene señalar que existe una diferencia importante entre la “impresión de dinero” (un proceso eminentemente gráfico, aunque con las particularidades propias para billetes, que incluyen aspectos tales como inclusión de medidas de seguridad, uso de un tipo especial de papel o de tinta, entre otros) de la “emisión de dinero”, que es la puesta en circulación del dinero ya impreso.

El volumen de ambos responde principalmente al nivel de transacciones económicas que se efectúan en un país y al uso de la moneda. Además, las cantidades que se imprimen y distribuyen dependen del desgaste de los billetes y del poder adquisitivo de los mismos. Dado el importante dinamismo de la actividad económica en Bolivia, que se refleja en un incremento de la actividad económica (medida por el Producto Interno Bruto, que aumentó de $us 13 mil millones el 2007 a un estimado de más de $us 23 mil millones para el presente año) y de un mayor creciente uso de la moneda nacional (que sobrepasa el 60% en el caso de las operaciones financieras frente a 36% el 2007), el BCB efectuó licitaciones el 2008 y el 2011 para la impresión de billetes.

La licitación de billetes efectuada en la gestión 2008 alcanzó una cantidad de 467 millones de piezas en todas las denominaciones (desde Bs 10 hasta Bs 200); en tanto, la licitación de billetes realizada el presente año alcanza una cantidad de 152 millones de piezas de los co es de Bs 200, Bs 20 y Bs 10.

Costo

La impresión de billetes el 2008 representó un costo de $us 28,4, millones, mientras que la de la presente gestión implica un costo de $us 7,7 millones. Los billetes de curso legal fueron impresos en las siguientes empresas: Francois Charles Oberthur – (actualmente Oberthur Technologies), de Francia; Thomas de la Rue and Company – (actualmente De la Rue International Limited), de Inglaterra; Canadian Bank Note Company Limited, de Canadá, y la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, de España.

De acuerdo con la Resolución de Directorio 089/2011 de fecha 12 de julio del presente, el Directorio del BCB ha creado una comisión especial para evaluar la pertinencia de contar con una Casa de la Moneda. En este sentido, se están elaborando los estudios correspondientes con el objeto de establecer si es económicamente y operativamente factible su respectiva implementación.

Inflación

Por otra parte, la impresión corresponde a un proceso distinto al de la emisión monetaria o puesta en circulación. La impresión en exceso de dinero no genera inflación, puesto que es un proceso de naturaleza gráfica; mientras que la emisión podría producirla bajo ciertas circunstancias. Según el BCB, éste realiza un monitoreo permanente del comportamiento de la inflación y de los factores que la determinan, incluyendo la posible presencia de exceso de dinero en circulación.

Para evitar que la emisión monetaria tenga efectos inflacionarios, la programación de la misma se realiza en función a la evolución de la actividad económica, el grado de uso de la moneda nacional y el poder adquisitivo implícito en los billetes y monedas de curso legal, señala la entidad financiera. El análisis realizado sobre el dinero actualmente en circulación indica que el crecimiento observado está en línea con la evolución de esos factores; y que el alza de la inflación que se observó entre el segundo semestre del 2010 y el primer trimestre de este año respondió a otros factores (mayor inflación importada, efectos adversos de fenómenos climáticos y presencia de expectativas y especulación), agrega.

Variación en los últimos 10 años

Los costos de impresión de billetes y acuñación de monedas han sido ascendentes en los últimos 10 años. El costo de impresión de billetes ha crecido principalmente por el incremento del precio de las materias primas utilizadas en su fabricación, en especial el costo del papel algodón, y por el crecimiento de la demanda de billetes a nivel mundial. Asimismo, es importante destacar que la introducción de medidas de seguridad adicionales en las últimas series, buscando minimizar la falsificación del material monetario, se traduce también en incrementos del costo de impresión.

Adicionalmente, cabe destacar que la apreciación de las monedas europeas en los últimos años ha ocasionado un incremento de los costos de impresión de los billetes producidos para Bolivia por empresas europeas. El aumento de los costos de acuñación de monedas está relacionado con el crecimiento de la demanda mundial por monedas y al incremento del precio del acero inoxidable, materia prima fundamental para la producción de monedas. No deja de ser importante también el incremento del costo de la energía, insumo fundamental en la producción de cospeles y monedas.

Circulante

De acuerdo con estadísticas, el monto del dinero en circulación (billetes y monedas) en moneda nacional, al 20 de julio del 2011, alcanzó los Bs 22.691 millones, debido, entre otros factores, a la preferencia por la moneda nacional y al crecimiento más dinámico de la economía. En ese sentido y en relación con el año 2005, el monto de masa monetaria fue de Bs 5.594 millones. Desde antes del nacimiento de la República de Bolivia, los billetes son parte de la vida económica de todos los países y sociedades, su historia es tan antigua y rica como la misma historia del país.

Según los datos revisados por el Círculo Numismático de Cochabamba, el país cambió de billetes en 15 ocasiones, desde 1867 hasta 1986. La emisión del primer billete en Bolivia fue el 24 de enero de 1867, cuando el general Mariano Melgarejo creó el Banco Boliviano. Sin embargo, la primera impresión de billetes estuvo a cargo de la National Company of Bills de Nueva York en valores de 10, 20, 50 y 100 pesos. Cinco años después, se creó el Banco Nacional de Bolivia que selló todos los billetes en circulación con el nombre de esta institución.

Bolivianos

En enero de 1894 se emitieron los primeros billetes con el valor nominal de bolivianos en cortes de 10, con figuras de una escena agraria. Luego, el Banco de Potosí emitió billetes con valor nominal de boliviano en cortes de 1, 5, 10, 20 y 50. Posteriormente, muchos bancos siguieron la lógica de emisión de sus propios billetes. En los primeros diseños aparece la imagen de Simón Bolívar, el Cerro Rico de Potosí y el escudo de Bolivia. Se utilizaron colores como el azul, verde, naranja, café y lila para los billetes. En los nuevos billetes se introdujo la marca de agua como elemento de seguridad, y aparecieron billetes de cortes grandes: 5.000 y 10.000 bolivianos.

En la década de los 80 se volvió a vivir otro periodo de inflación en el que se emitieron billetes de 500 pesos bolivianos con la serie A, B y C. A medida que la inflación siguió su curso se ordenó nuevas impresiones como el billete de 1.000 pesos. Los billetes de más alto corte en el país fueron emitidos desde el 5 de junio de 1984 con valores de 50.000 y 100.000 pesos; asimismo el BCB se vio obligado a emitir cheques de gerencia durante dos años.

Tras radicales medidas económicas que frenaron la hiperinflación, el gobierno de Víctor Paz Estenssoro, en 1986, realizó otro cambio monetario. Una de las medidas fue eliminar los cheques de gerencia y dar paso a los actuales billetes (cortes de 10, 20, 50, 100 y 200) que hoy circulan en la economía boliviana. La decisión eliminó seis ceros, es decir, se devaluó el peso y se estableció el boliviano. Lo que era 1.000.000 de pesos pasó a ser 1 boliviano. Asimismo, entre los bancos que imprimieron billetes y monedas para Bolivia están: American Banknote Company de Nueva York, la Casa Waterlow y Sons, la Casa de la Moneda de Brasil, Giesece y Divrient de Alemania.

Impresión

Marcelo Zabalaga, presidente del Banco Central de Bolivia (BCB), anunció la impresión de nuevos billetes (siete mil millones de bolivianos) que serían inyectados al mercado nacional en caso de que el crecimiento del Producto Interno Bruto siga en alza. “La nueva serie I se considera como última serie, se va a emitir con los personajes que son conocidos por nosotros.

Se ha mandado a imprimir una cantidad muy grande de billetes para que no falte en la economía”, informó. La Serie I guarda las mismas características que los actuales billetes, empero tendrá algunas modificaciones que la hacen más seguro y la leyenda del Estado Plurinacional. El Banco Central recordó que las principales funciones de la entidad son la implementación de las políticas monetaria y cambiaria.

Pérdida

Por otra parte, PriceWaterhouse Coopers realizó una auditoría a la gestión 2010. El informe establece que la entidad registró una pérdida de Bs 113.468.161 ($us 16,23 millones), siendo que el 2009 sus utilidades alcanzaron los Bs 149.958.600 ($us 21,45 millones). El resultado negativo de la gestión 2010 se debió principalmente al pago por la impresión de billetes de la Serie I y la novena acuñación de monedas, afectando al gasto por un total de Bs 254.591.308 ($us 36,42 millones)”. De la Serie A (1986) a la Serie I (2010), la impresión de billetes tuvo un coste de $us 11.730 millones, mientras que la emisión de monedas, de la primera hasta la novena acuñación, tuvo un importe de $us 144,57 millones, señala el documento.

Historia

Según el Banco Central de Bolivia, las primeras monedas de plata acuñadas en el país datan de 1827. Sin embargo, el historiador Julio Benavides, en su libro “La Historia de la Moneda de Bolivia”, indica que las primeras piezas fueron acuñadas en 1545 en Potosí, donde se fundó la primera Casa de la Moneda del Alto Perú, es decir, hace 466 años, en plena época colonial.

Según Benavides, allí se empezaron a hacer las primeras monedas sólo en un horno de fundición y un taller de acuñación a puro martillo. Las monedas acuñadas a golpes eran denominadas macuquinas que tenían valores de 2 y 4 reales. Otros coleccionistas aseguran que las macuquinas eran golpeadas por esclavos del África, que eran castigados si no cumplían con el número solicitado de piezas acuñadas. Con el tiempo, las macuquinas pasaron a denominarse reales.

La República

En 1827 se acuñaron las primeras monedas bolivianas en la Casa de la Moneda de Potosí. A pocos meses de haber logrado la independencia se emitió una Ley Monetaria con la que se ordenó la creación de monedas en sueldos, siendo ocho el sueldo más alto. La ley aprobada por Antonio José de Sucre ordenaba la acuñación de monedas en oro con 21 quilates de pureza. Es así que desde 1831 hasta 1840 se acuñaron estas monedas en valores de soles.

Durante el mandato del Mariscal Andrés de Santa Cruz se comenzó a acuñar el feble, moneda que tenía menor contenido de plata. Esta disposición generó respuesta negativa de la población, porque incluso en el Perú circulaba la moneda boliviana por la pureza de la plata. En 1853, el presidente Manuel Isidoro Belzu instituyó la construcción de la segunda Casa de la Moneda en La Paz, en la cual se acuñó gran cantidad de monedas que contribuyeron al circulante en el país.

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