El sector eléctrico en apuros: Energía baja y demanda alta

noviembre 27, 2011 | Categoría: Economía | Ver el índice completo de la Edición Nro 889

De acuerdo con lo dispuesto en la Ley de Electricidad, las empresas distribuidoras debían tranzar en el mercado de contratos al menos el 80% de su potencia comprometida.

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Aunque el Gobierno asegure que la oferta de energía está garantizada, los cortes continúan. Hace unos meses la crítica se centró en la poca inversión realizada por la actual administración, a esto se suma la gente sin experiencia en el manejo de las generadoras, cuyo costo es alto para que se tomen el tiempo en aprender. La nacionalización de Guaracachi y Valle Hermoso parecía ser buena idea, pero en los hechos resultó todo lo contrario. Los cortes se sienten y no hay posibilidades de que esto cambie en el corto o mediano plazo. La toma de empresas ha generado desconfianza en el inversionista, cuyo hecho ha significado una paralización de la inyección de capital en ampliación o nuevos emprendimientos en el sector. El Gobierno ha anunciado con mucho entusiasmo la puesta en marcha de emprendimientos como Cachuela Esperanza; el tiempo de maduración de cualquier proyecto demora meses o años. Entonces, las intenciones son buenas, pero tiene que estar integrada a la capacidad administrativa de gestión. La Fundación Milenio explica que la reforma del sector eléctrico fue culminada en el año 1996, con la promulgación de la Ley de Electricidad en la cual se define al Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) como un oligopolio administrado, en la que se simula un comportamiento de libre competencia. Para el funcionamiento del MEM debían coexistir de manera complementaria dos sistemas de mercado: el mercado de contratos y el mercado spot.

De acuerdo con lo dispuesto en la Ley de Electricidad, las empresas distribuidoras debían tranzar en el mercado de contratos al menos el 80% de su potencia comprometida, sin embargo esto no ocurrió, debido a que el precio que le es permitido al distribuidor traspasar a la tarifa del consumidor final, por concepto de compra de energía y potencia, es el precio de nodo y éste es un precio regulado que equivale al promedio estabilizado correspondiente a un período anterior. Sin embargo, el precio del mercado spot esperado estaba siempre por encima del precio de nodo y, naturalmente, las empresas generadoras preferían no presentarse a las licitaciones convocadas por las distribuidoras y continuar tranzando en el mercado spot. Pero en octubre de 2006, mediante Resolución SSDE 288/2006, se estableció una modificación en la norma operativa Nº 19 para el cálculo del precio de potencia, que significó una reducción artificial en la remuneración por potencia.

Esas medidas, en su intención de estabilizar los precios y mantenerlos en niveles bajos para el consumidor final, eliminaron la señal de escasez relativa del precio en el mercado spot de energía y en la remuneración por potencia siendo el efecto inmediato de estas medidas la reducción de la inversión en generación, de donde tenemos que el promedio de nuevas incorporaciones de potencia al SIN, en los siguientes cuatro años (2004 – 2009), cayó a 27MW promedio año, es decir apenas un 44% del valor registrado en el quinquenio anterior, explica Milenio. Pero además se debe sumar las medidas que implementaron las autoridades nacionales como la tarifa dignidad, que en muchos casos redujo el costo de la tarifa en los hogares pobres, pero no solucionó el problema. Ahora, luego de los análisis realizados por la AE, las tarifas de electricidad suben, que no es un monto significativo, cuyo valor tampoco incentiva al sector privado a realizar nuevas inversiones en el sector.

Cortes y tarifa

Al respecto, el sector industrial se muestra preocupado por los cortes y también por el incremento de las tarifas. Hace unas semanas, la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Electricidad (AE), mediante resoluciones administrativas aprobó el ajuste en los costos de suministro, estructuras tarifarias y fórmulas de indexación eléctricas que estarán vigentes en el periodo tarifario noviembre 2011-octubre 2015. “El sector industrial espera que el incremento de la tarifa eléctrica sea acompañado del incremento en la inversión en el sector de electricidad. Inversiones en electricidad aumentarán la capacidad de generación eléctrica y evitarán los perjuicios a la población en general y a los industriales en particular, producto de los cortes, apagones y racionamientos eléctricos que vive el país actualmente”, señala, en un boletín de prensa, la Cámara Nacional de Industrias. El sector industrial considera que el incremento de la tarifa eléctrica fue calculado considerando la proyección de la demanda y los respectivos programas de inversión de las empresas eléctricas, razón por la cual se espera que la calidad del producto técnico y que el servicio técnico y comercial se mantengan en los niveles establecidos por la AE.

Problema

El crecimiento de la producción de MW en los últimos años se ha mantenido estable en su crecimiento, pero el consumo creció más que la oferta, principalmente por el ingreso de distintas poblaciones intermedias al Sistema Interconectado Nacional (SIN); situación que no se ha podido equilibrar con inversión en nuevas plantas de generación. Ese hecho ha provocado una caída permanente de las reservas, hasta un límite que alcanza al 10,1% y que en los últimos cinco meses alcanzó a 0% o se vio superada —en las horas pico o sea de 16.30 a 22.30— hasta en 65 MW/h, por lo que se tuvieron que realizar cortes de energía en las distintas ciudades y que el Comité Nacional de Despecho de Carga autorizó de manera apresurada, señaló José Peñaranda Villa Gómez, gerente General de la Cámara de Industrias de Oruro. Por su parte, José Luis Gutiérrez, ministro de Hidrocarburos y Energía, en octubre, ante la Cámara de Diputados, explicó sobre los apagones que se sintieron; que aún continúan y parecen no tener solución. La autoridad dio a conocer que el Gobierno, a través de esa cartera de Estado, está realizando una inversión de más de $us 100 millones para aumentar las reservas de energía eléctrica.

Lo que se venía

En 2010 y ante la crítica situación que venía, debido a la reducida inversión de los años precedentes, ENDE realizó un importante aporte de 104.9 MW al Sistema de Generación, con la instalación de la Central Termoeléctrica de Entre Ríos, dice Milenio. Luego de estatizadas las principales empresas generadoras, ENDE asumió aproximadamente el 80% de la capacidad instalada en el país bajo su control y con ello la responsabilidad de abastecimiento de electricidad en el SIN, que debía ser cubierta con el ingreso en operación comercial de la unidad de ciclo combinado en la central de Guaracachi, que no pudo realizarse en el mes de diciembre de 2010 como estaba planificado, debido a un siniestro en dicha unidad. En julio de 2011, ya en medio de la crisis y luego de que varios medios de opinión, entre ellos la Fundación Milenio, advirtieran sobre el delicado estado de la provisión de electricidad en el país, el Ministerio de Hidrocarburos y Energía emitió el Decreto Supremo 934, estableciendo medidas excepcionales para viabilizar la ejecución del plan de emergencia de ENDE. Dentro de las medidas de excepción se establecen, entre otros, mecanismos que permitan incrementar el pago por potencia en la altura y flexibilizando los requisitos para la obtención de licencias de operación lo cual facilitará la entrada en operación comercial a las nuevas unidades de ENDE en tiempos reducidos.

Qué debemos aprender de esta crisis

El déficit de potencia en el mercado eléctrico boliviano es una muestra de cómo la aplicación de medidas administrativas —que si bien tenían como objetivo estabilizar los precios y evitar de manera artificial el alza de tarifas en el corto plazo— terminaron por deteriorar un mercado robusto y acabaron por generar un clima de incertidumbre para la inversión y conducir finalmente al sector eléctrico hacia a una crisis, cuyos costos deben ser pagados por el consumidor, quien deberá soportar los racionamientos vía reducción del voltaje y cortes programados de electricidad.

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