Los proyectos productivos incursionan en eL tema: Bonos de carbono reducen la contaminación

diciembre 4, 2011 | Categoría: Actualidad | Ver el índice completo de la Edición Nro 890

La reducción de la emisión de gases de efecto invernadero (GEI) se mide en toneladas de CO2 y se traduce en Certificados de Emisiones Reducidas (CER).

El mercado de bonos de carbono toma cuerpo en América Latina. La iniciativa responde a reducir las emisiones de gases que afecta a la capa de ozono, cuyo hecho ha provocado que ésta se reduzca y los rayos del sol lleguen con más intensidad a la Tierra, lo que provoca daño a la piel. Los bonos de carbono son un mecanismo internacional de descontaminación para reducir la contaminación al medio ambiente; es uno de los tres mecanismos propuestos en el Protocolo de Kioto para la reducción de emisiones causantes del calentamiento global o efecto invernadero (GEI o gases de efecto invernadero). Asimismo, se convierte en un mecanismo que promueve proyectos productivos que ofrezcan descontaminación. En ese marco, la CAF (Banco para el Desarrollo de América Latina), después de realizar un profundo proceso de reflexión y análisis no sólo en el tema de los Bonos de carbono sino de todo el tema relacionado con el cambio climático, en 1999 crea el programa Latinoamericano del Carbono, en el que se enfocan actividades de difusión y capacitación en torno al cambio climático y a todos los impactos.

Emilio Uquillas, representante del Banco para el Desarrollo de América Latina (CAF) en Bolivia, señala que en 2006 este programa fue ampliado para incursionar en los mercados de Bonos de Carbono y estableció convenios y elaboró mecanismos de compra y venta de las emisiones de carbono: el primero la facilidad MDL – CAF del gobierno de Holanda por 10 millones de toneladas de carbono y la iniciativa iberoamericana del carbono entre CAF y España por nueve millones de toneladas de carbono. Uquillas explica que la reducción de la emisión de gases de efecto invernadero (GEI) se mide en toneladas de CO2 (dióxido de carbono) y se traduce en Certificados de Emisiones Reducidas (CER). Un CER equivale a una tonelada de CO2 que se deja de emitir a la atmósfera, y puede ser vendido en el mercado de carbono a países industrializados, de acuerdo con la nomenclatura del protocolo de Kioto.

Los tipos de proyecto que se pueden aplicar a una certificación son, por ejemplo, generación de energía renovable, mejoramiento de eficiencia energética de procesos, forestación, limpieza de lagos y ríos, etc. En un esfuerzo por reducir las emisiones, que provocan el cambio climático en el planeta, como el calentamiento global o efecto invernadero, los principales países industrializados —a excepción de Estados Unidos— han establecido un acuerdo que establece metas cuantificadas de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) para 2012: el Protocolo de Kioto. Esa propuesta fue incluida dentro de los mecanismos de desarrollo limpio del protocolo de Kioto en 1997. Ofrece incentivos económicos para que las empresas contribuyan a la mejora del sistema operativo de la calidad ambiental y se consiga regular la emisión generada por sus procesos productivos, considerando el derecho a emitir CO2 como un bien canjeable y con un precio establecido en el mercado.

Mecanismo

Para el representante de la CAF, se identifica el componente de carbono conjuntamente los gestores de los proyectos, “en base a esto se determina cuál va a ser la reducción de carbono del proyecto, como por ejemplo la planta de diésel con respecto a una hidroeléctrica”. El objetivo es que la hidroeléctrica no emita carbono y lo que se hace es compararla con otra alternativa, como un termogenerador. Se estima con datos, más precisos, el ahorro de emisiones que se tiene en ese momento y se les pone precio. El valor se determina en los mercados internacionales de carbono, y según esto el proyecto se beneficia por la compra de los bonos. Gran parte de los países socios participan en los proyectos en un sinnúmero de proyectos como Colombia, Brasil, Bolivia, Argentina, Venezuela, Ecuador; en Centroamérica: México, Jamaica, Panamá, donde se realizó la identificación de los proyectos, que varían y dependen de la mayor cantidad de emisión de carbono. La entidad emite bonos y los países pueden cambiarlos en el mercado por un determinado monto, que depende del precio de la tonelada. Estos recursos van a nutrir el proyecto, es decir, le reducen el costo de ejecución.

La transacción de los bonos de carbono —un bono de carbono representa el derecho a emitir una tonelada de dióxido de carbono— permite mitigar la generación de gases de efecto invernadero, beneficiando a las empresas que no emiten o disminuyen la emisión y haciendo pagar a las que emiten más de lo permitido.

Ver el índice completo de la Edición Nro 890